Municipalidades y firmas comerciales buscan erradicar el uso de absolventes (pitillos o straws) y/o bolsas plásticas por el daño que ocasionan al medio ambiente

El consumo de plástico atenta contra la salud ambiental y por ello gobiernos, empresas y grupos comunitarios en Miami se suman a la cruzada que busca erradicar su uso, ante la existencia de otros materiales sostenibles.

“Cada año el mundo produce más de 300 toneladas de plástico y una buena parte de ellas van a parar a los vertederos, donde se demoran hasta 500 años en descomponerse”, señaló a DIARIO LAS AMÉRICAS Saul Norman, graduado de Ingeniería Medioambiental de Florida International University.

De hecho, el mundo celebra el Día de la Tierra esta semana y municipalidades como Hallandale Beach, Fort Lauderdale, Miami Beach, Surfside, Pinecrest y Coral Gables, han establecido normas que prohíben desde el uso de absolventes (pitillos o straws) y/o bolsas plásticas hasta productos de poliespuma que tanto años demoran en descomponerse.

Y a esto se suman firmas comerciales, como la cadena de pizzerías Piola o el estadio Marlins Park, que desechan el uso de las controversiales varillas de plástico para absolver refrescos.

“La campaña debió haber comenzado hace mucho tiempo, al igual que la prohibición en playas y ciudades. Supongo que se demoraron porque tenían miedo al gasto de dinero”, opinó Sandra, clienta de una tienda 7 Eleeven, en la zona de Brickell, en Miami, donde aún se permite el uso del plástico.

Según datos reportados por The Ecology Center, con sede en California, cada día más de 500 millones de varillas de plástico van a parar a la basura o el mar, cifra que lo hace el mayor agente contaminante que conozcamos hoy.

“No nos han dicho que retiremos los absolventes, ni las bolsas plásticas. Tampoco sé si lo harán. No vendría mal”, declaró la dependiente de la tienda 7 Eleeven, que pidió no mencionar su nombre.

Soluciones

Con la propagación del uso del plástico en los años 1970, el material de las populares varillas cambió de papel al controvertido pero más económico componente.

“A medida que la tecnología avanza, caímos en la era del plástico, pero lamentablemente es algo que está dañando el medio ambiente, así que tenemos que volver a lo de antes o terminar dañando el plantea donde vivimos”, subrayó Norman.

¿Soluciones? Si no le gusta beber el líquido directo del vaso, “puede llevar con usted una varilla reusable de metal o incluso de plástico pero nunca desechable”, aconsejó Norman.

¿Y si se dirige a un supermercado? “Bolsas de papel o reusables, como las que venden en esos lugares”, señaló.

Hoy, con el aumento de la información y la concienciación sobre los daños al medio ambiente, crece el interés de los gobiernos locales. Ese es el caso de municipios como Miami Beach que prohibió el uso de los absolventes y bolsas plásticas, así como productos confeccionados con poliespuma, en la playa, parques y cafés o bares al aire libre.

Además, la municipalidad de Miami Beach cuenta con una prohibición similar para bolsas plásticas.

En Coral Gables, una ley semejante ceda el uso de bolsas plásticas.

Mami, la mayor y más influyente municipalidad del estado de la Florida, no cuenta con una ordenanza que restrinja o prohíba el uso del plástico en forma de bolsas o absolventes para beber.

Hace apenas un par de años, el comisionado Ken Russell abrió la puerta a la restricción en Miami, cuando presentó una moción que pedía al entonces Gobierno y Congreso estatal no limitar el poder municipal respecto a la manera que se podía regular el uso de las bolsas plásticas.

DIARIO LAS AMÉRICAS contactó la oficina del comisionado Russell para conocer los pormenores de cualquier otra propuesta que pudiera tener y añadirá la información a esta nota tan pronto reciba respuesta.

Entretanto, Miami queda a la espera de una propuesta que sea factible, tanto para la protección del medio ambiente como la economía de la ciudad.

Fuente: DLA

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