WASHINGTON – Tras el reciente nombramiento de un secretario interino de Seguridad Nacional, el Gobierno que preside Donald Trump está trabajando esta semana en un paquete de nuevas restricciones que tienen como objeto disuadir a los solicitantes de asilo limitando su permiso para trabajar, según han indicado cuatro funcionarios del departamento.

La nueva propuesta, que aún no está lista, evitaría que las personas cuyos casos han sido admitidos por una corte migratoria pudieran trabajar hasta llevar al menos un año en el país esperando la resolución de su solicitud de asilo, según estas fuentes.

Está pensada para disuadir a las familias mexicanas que buscan asilo, un grupo que ha aumentado recientemente al tiempo que las centroamericanas caían por las medidas adoptadas por el Gobierno en los últimos meses.

Hasta ahora, los inmigrantres podían solicitar permisos de trabajo 150 días después de presentar sus solicitudes de asilo, lo que les permitía buscar empleo mientras esperaban una decisión sobre su caso por parte de un juez de inmigración. Debido a un retraso en los tribunales de inmigración, los casos de asilo tardan varios años en ser juzgados.

Está previsto que esta medida sea discutida hoy lunes en una reunión de Kevin McAleenan, el secretario de Seguridad Nacional saliente; y los jefes del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según dos de los funcionarios.

La Administración Trump atribuye el aumento de las solicitudes de asilo mexicanas a la incapacidad de hacer cumplir el MPP, siglas del programa conocido Permanecer en México.

Actualmente, bajo un acuerdo con el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los solicitantes de asilo centroamericanos son enviados de regreso a México para esperar allí su fecha en corte, lo que representa un fuerte mensaje de disuasión desde Estados Unidos. Pero los mexicanos sí pueden ingresar a Estados Unidos.

En Ciudad Juárez, los solicitantes de asilo mexicanos se enfrentan a largas filas para ingresar a través de puertos de entrada legales a Estados Unidos, según un informe del diario Los Angeles Times, como parte de una práctica llamada medición donde los funcionarios de Aduanas y Protección Fronteriza solo permiten un número limitado de solicitantes de asilo por día.

Desde 2014, la mayoría de los solicitantes de asilo han sido centroamericanos, pero el aumento de los mexicanos indica que la tendencia podría estar cambiando.

En septiembre, la Administración Trump propuso una regla que ampliaría más allá de los 30 días el plazo para que USCIS responda a los inmigrantes que solicitan permisos de trabajo.

El DHS bajo la administración de Trump ha tratado de implementar una serie de restricciones a los solicitantes de asilo, incluso determinar que no son elegibles si pasan por otro país sin primero hacer la solicitud allí. Recientemente, la Corte Suprema permitió que esa política avanzara, mientras que los grupos de inmigración continúan luchando en tribunales inferiores.

El viernes, el Departamento anunció que Chad Wolf sería secretario interino del DHS. Wolf es visto por algunos en la administración como no tan duro en inmigración como otros, por ejemplo, el asesor principal de la Casa Blanca, Stephen Miller. Pero Wolf fue uno de los primeros en redactar la política que separó a los niños inmigrantes de sus padres en 2018.

Share This