El profundo desabastecimiento golpea cada vez más fuerte cada rincón de Venezuela. Ante esta crítica situación, líder opositor y gobernador de Miranda, Henrique Capriles, declaró este lunes el estado de emergencia alimentaria en ese estado, el segundo más poblado del país.

«Estamos decretando la emergencia alimentaria en nuestro estado», anunció el ex candidato presidencial, uno de los principales promotores delreferendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

La medida busca liberar más recursos para los programas de alimentación de escolares, ancianos y discapacitados y fomentar la cooperación con el sector privado y organizaciones no gubernamentales (ONG) en ese frente.

«Aquí lo que hay es un problema de falta de comida, no hay suficiente comida para el número de personas que somos en el país», agregó el dirigente opositor en conferencia de prensa.

La caída de los precios del petróleo ha sumido a Venezuela en su peor crisis económica en décadas. Debido a la baja de los ingresos, el país con las mayores reservas mundiales de crudo no cuenta con las suficientes divisas para importar gran parte de lo que consume.

La escasez de alimentos y medicinas alcanza el 80%, según estudios privados. Los venezolanos cargan, además, con la inflación más alta del mundo: 180,9% en 2015 y proyectada por el FMI en 720% para 2016.

Maduro achaca los males a una «guerra económica» orquestada por la oposición y empresarios, con el apoyo de Estados Unidos, para sacarlo del poder.

Capriles, que en 2013 perdió las elecciones frente a Maduro por estrecho margen, culpó de la situación a las «políticas desacertadas» del régimen chavista.

«Todos sabemos que el problema de la falta de alimentos es consecuencia de la no producción, no de un problema de distribución como se le quiere hacer creer a la gente», enfatizó.

El estado que gobierna Capriles es el segundo más poblado, con casi 2,7 millones de habitantes. La población de Venezuela es de 27,2 millones de personas, según el último censo, de 2011.

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