Lo que debes saber sobre tu calificación crediticia

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Sabias que si abriste nuevas tarjetas de crédito para conseguir un descuento en la caja registradora o si vienes arrastrando un saldo, puede ser que tu calificación crediticia haya bajado.

Esto puede causar una diferencia importante en tu situación financiera para el año siguiente. Una calificación baja puede aumentar tus costos. Por ejemplo, un préstamo de auto podría costarte hasta $5,000 más que si tuvieras una calificación excelente, conforme a la Federación de Consumidores de Estados Unidos (Consumer Federation of America).

“Cuando tienes una calificación crediticia alta, los prestamistas se sienten más cómodos no solo para prestarte dinero, sino que también lo hacen a una tasa más baja que la que le ofrecen a otros,” dice Bruce McClary, vicepresidente de comunicaciones de la Fundación Nacional para Asesoramiento Crediticio (National Foundation for Credit Counseling),  un grupo que representa a las agencias de asesoramiento crediticio sin fines de lucro.

La calificación más utilizada es la calificación FICO, creada por Fair Isaac Corp. En general, la calificación oscila entre un mínimo de 300 puntos y un máximo de 850.

Mejorar tu calificación crediticia puede llevar bastante tiempo, entre 1 y 2 años, dependiendo de los tipos de cambios que se deben realizar, según la NFCC.

Con tasas de interés que comienzan a subir, es más importante que nunca comenzar ahora a mejorar tu calificación crediticia si no es tan alta como debería serlo.

Pasos a seguir

Comienza el proceso de inmediato siguiendo estos pasos.

Consulta tu reporte. solicita tu reporte de crédito gratis en  annualcreditreport.com  para asegurarte de que no contenga ningún error que pueda bajar tu calificación. “Uno quiere estar seguro de que toda información negativa o sobre pagos atrasados sea correcta, y disputar lo que no sea correcto,” dice Gerri Detweiler, un experto en crédito de Nav, un servicio de crédito para propietarios de negocios.

Tienes derecho a una copia gratis por año de tu reporte de cada uno de los 3 burós de crédito más grandes: Experian, Equifax y TransUnion. Consultar tu propio reporte no tendrá un efecto negativo en tu calificación. Además de controlar tu historial de pagos, revisa las direcciones correctas actuales y las previas y la ortografía de tu nombre. Cualquier error podría indicar que tus antecedentes se pudieron haber mezclado con los de otra persona. Llama al buró de crédito para realizar cualquier corrección.

Sigue tu calificación crediticia. Ahora es más fácil que nunca ver tu calificación en forma gratuita (antes solo podías acceder al reporte). La mayoría de los grandes emisores de tarjetas de crédito ahora proporcionan la calificación a los clientes sin costo alguno, y ahora Discover se la dará a cualquiera a cambio de información personal.

Algunos modelos de calificación crediticia ahora están cambiando a “datos de tendencia”, los cuales observan tus patrones de crédito a lo largo del tiempo. Esto minimiza el impacto de eventos únicos, pero también significa que puede que los mejores hábitos tarden más en hacer una diferencia significativa cuando tratas de mejorar tu calificación crediticia. “La morosidad o los pagos atrasados tardan en reflejarse en el reporte,” dice Keith Gumbinger de HSH Associates, una compañía que analiza los mercados de deudas del consumidor.

Realiza los pagos a tiempo y nunca dejes de hacer un pago. Está atento a los estados de cuenta de las nuevas tarjetas emitidas recientemente, las cuales son fáciles de olvidar,  y establece todos los pagos a débito automático, así, al menos, siempre se paga el monto mínimo adeudado. No hacer un solo pago puede tener un impacto negativo inmediato en tu calificación, ya que más de un tercio de tu calificación FICO, el utilizado por la gran mayoría de los prestamistas, refleja los pagos a tiempo. “Tienes que pagar todas tus facturas a tiempo, a lo largo del tiempo, para mejorar tu calificación crediticia considerablemente,” dice Gumbinger.

Mejora tu índice de utilización de crédito. Uno de los factores clave que forman tu calificación crediticia es cuánto crédito usas en relación a cuánto crédito tienes. Si bien puedes bajar este índice pagando la deuda, también puedes bajarlo aumentando la cantidad de crédito total que tienes disponible. En general, simplemente llamar a tu emisor y pedirle un lìmite más alto puede ayudarte a bajar tu índice de utilización. “Incluso si pagas todas tus facturas a tiempo, si tus balances están altos en relación a tus límites de crédito, tu calificación puede estar decayendo,” dice McClary.

También debes evitar cerrar cuentas de tarjetas de crédito, incluso aquellas que usas de manera poco frecuente, ya que esto reduce el monto de crédito disponible y aumenta tu índice de utilización. Una excepción: En general, sí tiene sentido cerrar tarjetas que tienen un cargo anual alto, salvo que te encuentres en el mercado por un préstamo grande, como una hipoteca, durante los meses siguientes.

No ignores otros préstamos. Tener un préstamo estudiantil o de auto, y lograr pagarlos a tiempo, realmente puede ayudar a tu calificación crediticia. Tener una mezcla de diferentes tipos de crédito representa el 10% de la calificación para un típico prestatario.

Con información de La Opinión

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