Un artículo publicado por  The Wall Street Journal basado en una investigación de la Universidad de Harvard indica que los hombres que están en Estados Unidos sin autorización tienen más probabilidades de trabajar que sus contrapartes nacidos en el país norteamericano y están dispuestos a aceptar empleos casi independientemente del salario.

El estudio da cuerpo a la conducta de los trabajadores indocumentados en EE.UU., un grupo que por su naturaleza puede ser difícil de analizar.

El reto de estudiar los aproximadamente 11,3 millones de inmigrantes sin autorización en EE.UU. deja a los responsables de políticas tratando de adivinar las implicaciones de una amplia gama de propuestas para ofrecer a estos trabajadores un camino a la ciudadanía o para deportarlos.

Para ayudar a llenar algunas lagunas en la formulación de políticas, el profesor de la Universidad de Harvard George Borjas usó métodos estadísticos recientemente desarrollados para analizar datos de trabajadores nativos, legales e indocumentados que aparecen en el sondeo de población de la Oficina del Censo de EE.UU. Borjas llegó a tres conclusiones iniciales:

La “tasa de empleo” de Borjas hace eco a la tasa oficial de participación en la fuerza laboral, pero mide una relación algo diferente.

La inmigración ilegal ha sido uno de los temas candentes durante los debates políticos recientes y durante la elección presidencial. Los esfuerzos de una reforma fracasaron en el Congreso en 2014. El año pasado, la discusión dio un giro cuando el precandidato presidencial republicano Donald Trump lanzó su campaña con comentarios que acusaban a muchos inmigrantes de delincuentes.

Los críticos de los altos flujos migratorios han citado el trabajo previo de Borjas que muestra que la llegada de extranjeros poco calificados reduce los salarios de los estadounidenses nativos que no terminan la secundaría. Sin embargo, otros han encontrado efectos más benignos.

¿Cuáles son algunos de los números? En una investigación separada del año pasado, el Centro de Investigación Pew encontró que el número de inmigrantes indocumentados se ha mantenido estable durante los últimos cinco años en 11,3 millones, después de décadas de crecimiento rápido. En ese grupo, 8,1 millones están trabajando o buscando trabajo, lo que representa aproximadamente 5% de la población activa de EE.UU.

La última investigación sugiere que los hombres en esa categoría están dispuestos a hacer trabajos que muchos estadounidenses nativos evitan, al menos con los salarios que se ofrecen.

 

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