¡De mal hacia la catástrofe!No más Coca-Cola para Venezuela por falta de azúcar, son las palabras que forman parte del titular y las primeras lineas de un artículo publicado por Times.

Mientras la Coca-Cola de dieta aún se encuentra, por lo menos hasta que se acabe aspartame pero su poca presencia en los estantes es notoria.

En abril, la empresa privada más grande del país Empresas Polar, la cuál produce el 80% de las cervezas que consumen los venezolanos paró la producción. El gobierno además reacciona el agua por lo que los venezolanos comenzaron a robarla de camiones cisterna y de piscinas.
La electricidad también es racionada y el presidente Nicolás Maduro ha ordenado a las oficinas públicas ha ahorrar energía, siendo laborables solo dos días a la semana.  El 65% de l electricidad del país es generada por una misma hidroeléctrica que está en serios problemas por falta de mantenimiento por lo que cortes de energía han sido programados en todo el interior del país.
Esto no es sólo mala suerte. Los estantes de los supermercados están vacíos, en parte debido a los controles de precios han desalentado la producción de alimentos básicos mientras Maduro amenaza con apoderarse de las fábricas cerradas y nacionalizarlos.
Luego está la adicción del gobierno venezolano por el petróleo. No es un secreto que Venezuela depende del petróleo, alrededor del 96 % de los ingresos de exportación y casi la mitad de su presupuesto federal. Cuando los precios eran altos, las autoridades podrían haber creado un fondo de emergencia . Parte de ese dinero se destinó a levantar a los pobres de la pobreza, pero mucho fue robado: Venezuela es el país más corrupto de América y el noveno más corruptos del mundo , según Transparencia Internacional. Para equilibrar su presupuesto, Venezuela tendría que vender el petróleo a $121 por barril, más del doble del precio actual. Se espera que la tasa de inflación llegue a 481% este año y para finales del próximo  a 1,642%. 
«Los aliados de Maduro saben que tienen una salida: la Constitución de Venezuela establece que si el Presidente es depuesto dentro de los últimos dos años de su mandato, es sustituido por su vicepresidente y no por una nueva elección. A menos que surja una rebelión, un levantamiento público problema, el gobierno se va a asegurar que uno de los suyos sea quien tome el lugar de Maduro».
«Pero esto es todo una presentación. Maduro es un síntoma, no una causa de los problemas de Venezuela. Hasta que el país no tenga un gobierno capaz de construir un ecosistema economico sustentable, la miseria solo será más grande»
 
 El artículo de Ian Bremmer para Times -Edición 6 de junio 2016 

Share This