Entre los compañeros que se encontraban presentes se comentó la capacidad que tenía Acosta Arévalo para aguantar el dolor, por lo que muchos aseguraron que ésta podría haber sido la razón para haber recibido un trato tan inhumano

MIAMI.- Militares retirados, amigos, familiares y miembros de la diáspora venezolana residentes del sur de la Florida, se dieron cita en la Iglesia Nuestra Señora de la Guadalupe en la ciudad de Doral para rendir un homenaje póstumo al capitán de corbeta, Rafael Acosta Arévalo, quien falleció el pasado sábado luego de permanecer una semana arrestado en los calabozos de la Dirección de Contrainteligencia Militar en Caracas.

La ceremonia oficiada por el padre Israel Mago, contó con la participación de varios reconocidos militares venezolanos, en especial de la Naval, fuerza a la que pertenecía Acosta Arévalo, por lo que muchos aseguraron que era un militar de extraordinario potencial, leal a sus principios y con un alto sentido del deber.

Las palabras estuvieron a cargo de uno de los organizadores de esta misa, el capitán de navío Gustavo Adolfo Pérez quien aseguró que orarán por el descanso eterno de un «nuevo mártir que va al cielo» mientras recordó que Acosta Arévalo cumplió 50 años el pasado 16 de junio, se graduó en la promoción de 1991 y deja a dos hijos huérfanos.

Durante la ceremonia se leyó el artículo del politólogo y escritor venezolano, Laureano Márquez quien escribió sobre la tragedia que se vive en Venezuela reflejada en el llamado de auxilio que hiciera el capitán Acosta Arévalo, durante su audiencia de presentación, a donde tuvo que ser llevado en silla de ruedas ya que no podía mantenerse de pie.

También se recordaron los resultados de la autopsia donde se asegura que Acosta Arévalo murió de un edema cerebral por politraumatismo generalizado, debido a unainsuficiencia respiratoria aguda, causado por una rabdomiolisis generalizada que es la destrucción del músculo del cuerpo.

Recordaron que le apodaban «El Caritas», y que siempre cumplía sus metas como la de llegar a ser parte del grupo élite del Comando de Operaciones Especiales, que solo ocupan aquellos con características físicas de alto rendimiento.

Por su parte, José Antonio Colina de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio hizo un llamado a las naciones del mundo a activar una intervención militar contra el régimen de Nicolás Maduro, porque a su juicio ha quedado claro que los venezolanos por sus propios medios no lograrán finalizar la pesadilla que representa el régimen opresor que gobierna Venezuela.

Héctor Montero, compañero de promoción de Acosta Arévalo aseguró que siempre fue un compañero ejemplar, y sus acciones dan muestra de ello. «Recuerdo que en una oportunidad un compañero se cayó en una embarcación y él se lanzó al agua poniendo en riesgo su propia vida. Así era él. El tipo de compañero que uno como militar siempre quiere tener al lado en combate».

Entre los compañeros que se encontraban presentes se comentó la capacidad que tenía Acosta Arévalo para aguantar el dolor, por lo que muchos aseguraron que ésta podría haber sido la razón para haber recibido un trato tan inhumano.

Sus familiares pidieron justicia, para que su muerte no quede impune.

Durante la ceremonia, el padre Mago pidió además por el descanso del concejal Fernando Albán Salazar fallecido también en custodia del régimen; por el Policía Óscar Pérez, quien fue asesinado por fuerzas especiales del régimen de Nicolás Maduro, y por todas las víctimas que han fallecido luchando por sus ideales y buscando la libertad de Venezuela.


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