Por Francisco Fernández Galán
30 DE JUNIO DESDE MARSELLA
Después de unos días sin futbol, hoy se inician los cuartos de final, iremos al estadio a ver el partido Portugal vs Polonia, esperemos que después de cuatro empates, Portugal sea capáz de ganar un partido, extrañamente y hasta esta hora, 10 am hora de Marsella, ningún ambiente futbolero en la ciudad, no se ven fanáticos de ninguno de los dos equipos, entiendo que les queda un poco más lejos a ambas fanaticadas, veremos a ver como esta el estadio esta noche.
En cuanto a la ciudad, 900,000 habitantes y más de 2,600 años de historia, toda ella alrededor del Viex Port, autentico corazón de la ciudad y que funciona como puerto desde 600 años antes de Cristo y ahora convertido básicamente en un puerto de recreo.
La ciudad es como todo puerto, desordenada, la mayoría de sus calles empinadas y estrechas y se desarrolla a lo largo de la costa mediterránea lo que la convierte en una ciudad preciosa por sus vistas al Mediterráneo desde lo que ellos llaman cornisas y nosotros llamaríamos acantilados.
Muy impactante la iglesia de Notre Dame de la Garde que vigila toda la ciudad desde una colina

marsella 2

LA VIRGEN VIGILA Y PROTEGE DESDE LO ALTO LA CIUDAD


Al lado del puerto se desarrolla el barrio de la Panier, originalmente un barrio típico de cualquier ciudad portuaria con sus bares de mala muerte y todo lo que se les ocurre de este tipo de barrio, fue totalmente destruido durante la segunda guerra mundial y ahora convertido de nuevo en un barrio residencial con relativamente modernos edificios.
He rehuido hablar mucho de gastronomía, porque estoy realmente sorprendido.
Que Dios y los franceses me perdonen, pero que mal se come en Francia, ayer para rematar nuestras pésimas experiencias cenamos en la Petit Nice del famosísimo chef Gerald Passedat con tres estrellas Michelin. Lo que me hace questionar si he perdido por completo el gusto por la comida o soy tan bruto que no se interpretar las maravillas novedosas que estos chefs sirven, si de verdad se come tan mal.
También impactante la catedral de la Major.

También impactante la catedral de la Major.


Ni un solo tipo de pan que nos encante, ni una aceituna que valga la pena, unos mariscos pequeños e insípidos, los moluscos peor aún, los pescados generalmente preparados en mantequilla lo que les da demasiado sabor a mantequilla y muy poco a pescado y solo se salvan en general los vinos y los quesos, en fin nada agradable al paladar y eso que hemos estado la mayor parte del tiempo cerca del mar y se supone que comeríamos buenos pescados y mariscos.
Les garantizo que a mí me puede gustar desde unas sardinas a la parrilla con solo sal, hasta la más sofisticada de las comidas, como por ejemplo la que hicimos en el restaurante Ticket en Barcelona de los hermanos Adrià y en la que todos los más de 20 platos eran realmente maravillosos.
En 20 días que llevamos en Francia con sus respectivas 20 comidas (tratamos de hacer una sola comida importante al día), hemos comido muy bien solo 2 veces, otras dos veces, regular y el resto de los días muy pero muy mal sin atenuantes.
Las excepciones serian que comimos muy bien en Cascarsone en el restaurante del Hotel de la Cite.
Muy bien en Montpelier el restaurante Mía (ambos con una estrella Michelin pero magnifica comida que es lo fundamental y después solo regular en algunos otros que no vale la pena mencionar.
De todas maneras si alguien quiere profundizar al respecto, en el portal web bienvenidosvenezolanos.com, en el link de Qué Hacer en Miami y conseguirás otro link que me define “pretensión” como experto gastronómico de Trip Advisor (que conste que este calificativo me lo dan ellos por las muchas contribuciones que he hecho no por la calidad de las mismas), pero en fin yo me lo creo y de todas maneras escribir comentarios me permite fácilmente revisar donde he estado o cuando algún amigo me pide recomendaciones, pues simplemente entro en mi página y las tengo todas archivadas.
 
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