Alexis Ortiz

Comentario editorial para BIENVENIDOSVENEZOLANOS.COM

Jueves 19 de agosto de 2021

          El viernes 20 de agosto del agitado año 2004 vine a Miami por tres días, para ver a mi hija menor (tenía 4 años y ya está en el College) e intentar un ajuste conyugal.

          En medio del viaje recibí la noticia de que tenía una orden de arresto por un delito (¿abuso de poder?) que para sacarme de la Alcaldía que ejercía en ese momento, me habían inventado el comediante eterno Hugo Chávez y sus secuaces Isaías Rodríguez y Germán Mundaraín.

          Entonces resolví el asilo político en la democracia norteamericana, porque en la cárcel quedas anulado para el combate a la narcodictadura y en exilio puedes continuar la lucha a la distancia.

          Además, el delito que se me imputaba, la detención de un ciudadano que jamás estuvo preso, mostraba a las claras la intención del castrochavismo de hundirme en la cárcel, sin derecho a la defensa, como suele ser su costumbre.

          En Florida no me ha ido mal a pesar de todo. Me reencontré con mis hijas Gabriela María y Delvis Gabriela, descubrí  a la argentina Teresa, un amor cristalino, lidié con el inglés hasta el actual precario dominio, aunque nunca logré estabilidad laboral y/o económica, he podido sobrevivir, me reuní con amigos de antes (Abel Ibarra, Luis Vega, Pedro Mena, Guillermo Montero, Nidia Villegas, Luis Prieto, Gustavo Tarre, Gerver Torres, Moisés Naim, Joaquín Pérez Rodríguez, Héctor Salazar, hermanos García Afonso, Joaquín Chafardet, Gonzalo González …) y me llené de amigos nuevos o renovados (Enrique Ros, Maurice Ferré, Carlos Alberto Montaner, Pedro Corzo, Virgilio Beato, Carmenza Jaramillo, Pepito Sánchez Boudy, Jaime Florez, Guillermo Lousteau, Raúl Martínez, Diego y Vilma Suárez, Ileana Ros, Carlos Sánchez Berzaín, Mario Bruno, Lincoln Díaz Balart, Patxi Fernández, Pedro Cabrera, Luis Mundaraín, Oswaldo Muñoz, Marisol  Diéguez, John Hómez, Rafa Fernández, Marú y Jesús Bello, Luis Cedeño y su polaca, Horacio Medina, Rosa Towsend, Vilma Petrash, Luis Díaz, José Gregorio e Ileana Tovar, Mariano Navarro, Luis Andarcia, Vladimiro Mujica, Fabio Andrade, Solé Cedro, Lourdes Ubieta, Oscar Haza, Carlos Méndez, Julio César Camacho, Belsai Henig, José Zaiter, Sydney Albrecht, Emilio Palacio, Jesús Aveledo, Sonia Osorio, Alfredo Carnero, Ramón Peraza y tantos y tantos innumerables solidarios.

          Para los antiguos griegos el destierro era el peor de los castigos. Yo lo he podido soportar sin dejar de luchar ni uno solo de estos 6205 días, por el rescate de la democracia venezolana, ultrajada por la narcodictadura castrochavista.

          ¡We will come back!