Por: Evencio J. González Patiño 25/09/2020

En sus dos siglos de historia, nunca Venezuela había llegado al estado de precariedad existencial por el que pasa en la actualidad. Su soberanía seriamente comprometida por la invasión de fuerzas extranjeras y comandos foráneos de guerrilla y terrorismo. Con una pobreza superior al 80% y sus habitantes sufriendo los rigores de no poder satisfacer las elementales necesidades para la vida. Niños reflejando en sus rostros las huellas del hambre que los acosa. Esta diabólica “robolución” nos está dejando un país devastado en su totalidad, sin una sola área de la vida nacional, que haya podido resistir la acción depredadora del régimen. Todo el territorio nacional está en ruinas y nuestra forma de vida en acelerada regresión al pasado, con la reaparición del transporte en carretas y demás vehículos de tracción de sangre, alumbrándose con velas y cocinando con leña. Para colmo de males, la pandemia, ese tenebroso germen que acosa al mundo, y que ahora voltea sus ojos, con cierto retraso y mucha virulencia, hacia nuestra patria, al punto de estimarse para el venidero Diciembre la cifra de catorce mil contagiados cada día. Basta con observar sus estragos en países con condiciones sanitarias de primer nivel, para estimar los daños que puede originar en la salud de nuestra gente con las raquíticas condiciones sanitarias existentes.

Se dice, y con razón, que los problemas de los países nunca tocan fondo. Siempre se puede ir a peor, sin embargo, no se si es sólo reflejo de mis deseos, o si realmente hay verdaderas razones para el optimismo. Tengo la intuición de que algo bueno va a pasar muy pronto, presiento cercano el final de esta tragedia. Como dicen los astrólogos, veo una alineación de los “astros” muy favorable a una pronta liberación de Venezuela. El “planeta” de la narco-dictadura enredado en su propia madeja de corrupción. Como régimen forajido y usurpador, presenta total incapacidad para adelantar acciones de gobierno. La escasez de gasolina y gas doméstico, la crisis de los servicios públicos, el desastre de la economía y el torpe manejo de la pandemia, lo arrastran a un colapso inminente e inevitable.

El “astro” electoral también se muestra retrógrado para la usurpación. Todo indica que, “no le sonó la flauta” en la búsqueda de legitimidad con su “parodia” electoral de diciembre, aún con la ayuda de algunos “opositores de utilería”. Se estima un rechazo popular sin precedentes, tanto es así, que el dictador pretende buscar electores a punta de fusil, en su desespero por ahuyentar el fantasma de la orfandad en los centros de votación. Ahora bien, como todo evento electoral produce una alteración en la vida del país, la Consulta Nacional convocada por el Presidente Guaidó y el fraude del régimen en menor cuantía, pueden provocar barajos sociales y políticos a favor de un cambio imprevisible.

La alineación del “planeta” internacional nos presenta nuevos hechos muy alentadores. El demoledor informe de la comisión DDHH de la ONU. El cual muestra el verdadero rostro torturador y criminal del régimen. Considerado el golpe más demoledor dado a la narco dictadura por la comunidad internacional. La declaración del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, calificando al régimen como forajido y solicitando a todos los países del mundo incrementar las sanciones. La reciente gira del Secretario de Estado Mike Pompeo por nuestros linderos, Brasil, Guyana, Surinam y Colombia y lo más importante, sus declaraciones: “Se consolida alianza sudamericana contra Maduro, cuya influencia maligna no puede ser tolerada”.

Conjuntamente con su colega brasileño afirmaron: “EEUU y Brasil trabajan para restablecer la democracia en Venezuela”. Al mismo tiempo el Presidente Duque cerró el ciclo afirmando: “Es necesario actuar contra Maduro por sus crímenes de lesa humanidad”. Otro factor muy importante en este orden de cosas que no debemos obviar, es la contienda electoral norteamericana. Según todas las encuestas el Presidente Trump está perdiendo las elecciones y pudiera apelar a alguna acción exitosa de última hora en el plano internacional, para tratar de cambiar la tendencia actual favorable a su contendor Biden. Por último, “para ponerle la tapa al frasco” El Presidente Guaidó consideró llegado el momento de solicitar a los otros países, el cumplimiento de la responsabilidad de proteger (R2P) a la población venezolana en manos de un régimen de narco traficantes y criminales de lesa humanidad. Algo debe haber cambiado en nuestro entorno para generar tal iniciativa del Presidente Legítimo, después de no haberla solicitado anteriormente por falta de condiciones básicas.

En astrología se dice que la posición y alineación de los planetas, incide en los acontecimientos actuales. Tomando el símil de ella, observo la conformación de un orden de acontecimientos que me llevan a pensar que el fin de esta pesadilla esta cerca. Me confirma aún más ese pálpito, la actitud del pueblo venezolano, quien resiste su martirio con callada indignación, a la caza de la oportunidad de revelar su cólera al mundo. No presagio invasiones militares ni acciones de guerra. El fruto está podrido, caerá al sacudir el árbol.

Evegopa 25/09/2020.