Lic. Yelindi Pérez

Los seres humanos en su afán de mejorar su calidad de vida, perseguir lo deontológico y hallarse, deciden tomar una serie de decisiones que los impulsan a asumir riesgos, salir de la zona de confort y experimentar situaciones que probablemente no les hubiesen tocado la puerta, si no hacían esos virajes en su vida.

La migración es uno de esos procesos de transmutación que experimenta el ser humano, muchas veces en contra de su voluntad, porque las situaciones en su nación de origen se tornan tan complicadas que pierden las esperanzas de prosperar en su propia tierra; y otras porque sus ambiciones personales los llevan a otros destinos.

No obstante, este proceso de desarraigo y  cambio, requiere una serie de pasos previos para que sea más llevadero y el impacto psicológico sea menor.

  1. Analiza tu perfil

Es importante que al momento que decidas tomar un rumbo nuevo, te  plantees hacer una introspección para discernir cuáles son tus fortalezas, y debilidades, de modo tal que puedas trabajarlas y usarlas a tu favor para optar por una mejor posición laboral o situación en el lugar al que te vayas a dirigir.

En este punto, es necesario ver qué oficios y habilidades te pudiesen abrir las puertas en este nuevo destino, qué cosas debes aprender para tener más probabilidades de éxito en el exterior, cómo las herramientas y el conocimiento que posees lo puedes usar para asumir este nuevo reto o defenderte en términos laborales.

¿Cómo hacer?

Para lograr este cometido es recomendable segregarlo en varios puntos para que sea mucho más sencillo el proceso y puedas ir abordando esos aspectos.

Es decir, puedes analizar primero tu grado académico, cómo tú oficio o profesión opera en el país al que te vas a dirigir y cuál es el mercado laboral al que te debes enfrentar, para ver si previo al viaje ya puedes contar con una vacante.

También, debes determinar cuál es tu nivel de experiencia, y cuál es el valor añadido diferenciador que te va a permitir ser tomado en cuenta, y poder seguir haciendo lo que te apasiona.

  • Dominio de otros idiomas

Si bien dominar otro idioma no es una condición sine qua non, es un plus dentro de tu currículo que te puede permitir optar por mejores oportunidades laborales y conectar con otro tipo de personas.

Además, si vas a un país de otra habla, te va a permitir integrarte de una manera mucho más rápida y eficaz.

  • Define quiénes van a emigrar contigo

Es imperioso que antes de asumir este nuevo reto definas si lo vas a hacer solo o si otras personas van a formar parte del proceso. Así puedes tener un mayor control de la situación, y puedes reunir una mayor cantidad de dinero para que lleguen en una mejor situación a ese destino en el que quieren llegar a vivir.

  • Estructura de costos

Antes de emigrar es necesario que fijes una estructura de costos e investigues cuánto salen los alquileres en ese lugar, cuánto pueden gastar en promedio en comida, qué costo tiene el pasaje y cada una de las cosas que necesitas.

Así vas estructurando una plantilla que te permita definir cuál es el importe monetario estimado que te debes llevar para poder sobrevivir mientras consigues empleo y te vas adaptando a este nuevo sitio.

  • Prepara la documentación

Tener los papeles en regla y al día es el aspecto más importante. Investiga cuáles son las traducciones, registros o legalizaciones que tienen validez internacional y que te puedas llevar, e indaga cuáles son los requisitos propios que exigen en ese país para permanecer de manera legal, así no tienes que enfrentarte a ningún tipo de inconveniente.