La Hallaca

La Hallaca

Llega la navidad, y lo más importante en cualquier hogar venezolano, es la comida, y no cualquier comida, ¡Las hallacas!, estas son una de las mayores representaciones de nuestra cultura y gastronomía, por eso aquí te contamos   algunas curiosidades sobre este manjar criollo, que tanto orgullo y nacionalismo otorga a su gente.

  1. Cada región lo hace a su manera.

Las hallacas si bien, en un principio se originan en Caracas, al momento en que prepara las hallacas se convierte una tradición en todo el territorio nacional, cada región puso su sello a la hora de la preparación.

Región Central: Su preparación, es la más apegada a la versión “convencional”, pues es idéntica a la caraqueña, es decir la original. El guiso, contiene res, cerdo, gallina o pollo, junto con “aliños típicos”, ajo porro, cebolla, pimentón, ajo, cebollín y ají, luego de colocar el guiso este se adornada con pasas, aceitunas, alcaparras, cebolla y pimentón rojo, y lo más característico de este estilo es su tendencia, un tanto dulce, en contraste con su fuerte sabor ya que al juntar los “aliños” con el guiso de la carne este adquiere mucha esencia.

 Región Andina: Un tanto diferente de la hallaca de la región central, la preparación andina, incorpora garbanzos en el guiso, el cual no es cocinado con anterioridad, sino que se agrega crudo a la masa, y a la hora de adornar también se suman las ciruelas pasas, a las pasas, alcaparras, pimentón y cebolla, ésta es reconocida por su guiso que deja la carne, pollo, gallina y cerdo con una “cocción muy tierna” y llena de aromas además de ser muy “jugosa”.

Región Llanera: La hallaca llanera se diferencia por el hecho de que prácticamente se obvia el adornado, por lo que solo tiene dos fases de preparación previas a la cocción, “armado y enrolladlo” en la mayoría de los casos, su sabor es conocido por ser fuerte y un tanto picante, pues esta mayormente atribuido a los cortes de carne de “chocozuela” y ahumado, ya que tradicionalmente se prepara a la leña.

Región Oriental: En oriente las hallacas también tienen algunas variaciones interesantes de la receta, principalmente el agregado de papas y huevos sancochados, picados en rodajas, puestos juntos al adornado clásico tradicional, esto sumado que prevalecen en su mayoría las recetas que cambian las carnes clásicas del guiso (Res, pollo o gallina y cerdo), por cazón, raya y chucho, esto hace que adquieran un sabor un tanto fuerte y una textura más suave.

  • Hay hallacas muy particulares

Pese a que cada región tiene su forma de hacer hallacas, en medio de esto hay muchas variaciones a la hora de hacerlas, algunas muy tradicionales igualmente y otras no lo son tanto, pero al fin y al cabo todos disfrutan de este manjar navideño, a su manera.

Hallaca de plátano verde: Proveniente del estado Zulia, esa versión de la hallaca, se cocina principalmente al sur del lago de Maracaibo, y se extiende por todo el estado a lo largo de la historia, es una hallaca con un relleno muy similar a la hallaca tradicional y a la andina, en lo que al relleno se refiere, el guiso es precocido y a este se le adorna con garbanzos, pasas y alcaparras, y la famosa masa de esta peculiar explosión de sabores se realiza con plátano verde en su mayoría y un poco de plátano maduro para un sabor más equilibrado y una textura más dulce.

Hallaca de mariscos y pescado: Originaria de la región insular, principalmente en Nueva Esparta, la hallaca de mariscos y la hallaca de pescado, se hicieron una tradición milenaria, pues es bastante reciente en comparación con la confección de las hallacas típicas de otras regiones, la diferencia con respecto a las demás está básicamente en el guiso, el cual sustituye, la carne de res, cochino y pollo, por mariscos o pescado, incluso ambos según sea el caso, esta es una preparación en la cual se evidencia la influencia, de la gastronomía española en la preparación del platillo, que se adorna tal cual como una hallaca oriental con papas y huevo sancochados, a su vez esta hallaca también se prepara justamente en oriente y en las costas de la región central.

Hallaca de pabellón: Un plato en extremo venezolano, se juntan el bien conocido pabellón y la hallaca, es totalmente diferente a la hallaca tradicional en este caso el guiso, es de carne y pollo mechado, de los cuales se le agrega caldo a la masa como normalmente se hace, pero lo verdaderamente sorprendente es la hora del relleno, se coloca la carne y el pollo  sobre la masa, el arroz y por último las caraotas y en el adorno las tajadas, las aceitunas y las pasas, este plato se da mayormente en la región andina, y también suelen cambiarse las caraotas por lentejas en la región llanera.

Hallaca Angostureña: Esta forma de hacer el afamado plato navideño es proveniente de Barinas, es bastante antigua, pero a su vez cada vez menos realizada, la única particularidad de esta singular hallaca, es que tanto el guiso como los adornos, y cada uno de los ingredientes se maceran al menos una hora en vinagre o jugo de naranja, antes del armado.

 Lo más importante de la tradición de hacer las hallacas es la forma en que se reúne la familia, desde que todos los venezolanos tenemos uso de razón la tradición navideña, perdura, y se hace sentir en los hogares, actualmente ha llegado a todas partes del mundo por medio del gran éxodo de venezolanos regados por el mundo, y preparar este plato ayuda a lidiar con la lejanía pues siempre te sentirás como en casa comiéndote una hallaca calientita con la receta de mamá, y con los recuerdos del guiso de la abuela.

Escrito para Bienvenidos Venezolanos por Luis Cedeño, Diciembre 27, 2021

Golfeado: un dulce típico que nació en Petare

Golfeado: un dulce típico que nació en Petare

Por: Lic. Yelindi Pérez

En el mundo de la gastronomía existen cuatro sabores básicos unilaterales con los cuales la gente conecta porque están presentes en casi todo lo que consumen en su día a día en  platillos salados, amargos, ácidos y dulces.

En el caso de los dulces,  se caracterizan por aportarle múltiples  bondades al cuerpo para que tenga un mejor funcionamiento, como por ejemplo la energía. Así como sucede con el “Golfeado”, un alimento típico venezolano, que fue gestado en la región central del país, específicamente en la localidad de Petare.

Donde los hermanos  Genaro y María Duarte, comenzaron a comercializarlo en la Panadería Central de la zona, en la primera mitad de siglo XX, hasta que con el tiempo empezó a aparecer en otros expendios de este estilo y adquirió popularidad en regiones como Los Teques, El Junquito y Carrizal.

Hasta ahora se desconoce de dónde proviene su nombre, pero según lo que reseñan algunas crónicas se deriva de un tipo de grano del café en forma de caracolillo, al cual los campesinos de la época llamaban “Golfiao”. Sin embargo, hasta ahora no se ha aclarado si existe un vínculo real entre el dulce y este tipo de grano, dado a que en su preparación no se encuentra este tipo de ingrediente.

¿Qué lleva el golfeado?

Este dulce se prepara con harina de trigo, huevo, sal, levadura, margarina, leche en polvo, anís, miel, vainilla y agua. Aunque también lleva un relleno con papelón, canela molida, anís dulce, azúcar y queso, que le dan ese sabor propio que los caracteriza.

Distan un poco de los roles de canela o los bollos de Chelsea, porque las especias o ingredientes que se utilizan dentro del relleno son distintos, y no llevan queso. No obstante, podría decirse que son alimentos que pudiesen  ser familia.

Preparación (Vía: La Tienda Venezolana)

Amasa en un bol la harina formando un pequeño volcán, disuelve el azúcar y la levadura en agua, agrega los líquidos en el volcán, mezcla con la harina y agrega el resto de los ingredientes menos la sal.

Ayudándote con una batidora amasa por 10 minutos. Usa la primera velocidad. Agrega la sal en el minuto 7. Luego bate en segunda velocidad por 2 minutos más. Deja descansar la masa tapada por 5 minutos.

Coloca una capa de harina en el mesón de trabajo, saca del tazón la masa y colócala encima de la harina.

Luego que la masa haya levado procede a extenderla con la ayuda de un rodillo en forma de cuadrado formando una masa de ½ centímetro de grosor, posteriormente agrégale el relleno, enróllala como un pan de jamón y córtala en ruedas de dos a tres centímetros de ancho.

Coloca los golfeados ya formados en una bandeja engrasada y enharinada. Tápalos y déjalos descansar 1 hora en lugar fresco.

Justo antes de hornear, rocía con un poco de agua y hornéalos durante 20 minutos o hasta que doren ligeramente, a temperatura de 175ºC.

Cuando los saques del horno, barnízalos con melao de papelón y deja que reposen durante 10 minutos antes de disfrutarlos.

Referencias

https://kulterego.com/los-cinco-sabores/

https://www.latiendavenezolana.com/blogs/tienda/el-golfeado-un-antojo-venezolano-con-historia-y-tradicion

La chicha, una retrospectiva a la identidad indígena

La chicha, una retrospectiva a la identidad indígena

Por Lic. Yelindi Pérez

Se conoce como chicha a todas esas bebidas que se desarrollan a base de la fermentación del maíz, o  se preparan con cereales como el arroz o la pasta. 

Se consumen en distintos países de América Latina, y poseen diversas variaciones de acuerdo al país en el que se realiza.

Según lo que explica el portal web Antojeando, se viene popularizando en la región desde la época prehispánica, y en principio se caracterizaba por ser una bebida suave, realizada con maíz y toques de licor.

Su origen se lo atribuyen a los Muiscas, una comunidad indígena que se encontraba asentada en Colombia. No obstante, cada región le fue dando su propia esencia como sucede en Perú con la chicha morada o en Venezuela, con la chica criolla.

Chicha criolla

Es una bebida típica venezolana, libre de licor que se realiza con arroz o pasta, leche entera, leche condensada, leche evaporada, azúcar, vainilla, sal, canela en polvo y esencia de almendras.

En los 90’s se convirtió en un boom, gracias a los chicheros que se encontraban situados en las calles del país, los cuales se encargaron de comercializar el producto a los niños, jóvenes y adultos que querían degustar esta explosión de sabores en una bebida espesa y fría.

Se desconoce hasta la fecha, cómo fue su origen dentro del esta jurisdicción, pero lo que sí se sabe es que tiene esas raíces prehispánicas, porque alguno le echan maíz fermentado para su preparación.

Preparación (Vía: Venezuela Tuya)

Lave el arroz y déjelo en remojo de un día para otro en 2 tazas de agua. Al otro día escúrralo y cocínelo con la astilla de canela en 7 tazas de agua por unos 35 minutos aproximadamente, bajel del fuego y deje reposar, luego lícuelo con el azúcar, las leches, sal y esencias. Deje enfriar bien. Sirva con hielo picado y espolvoree canela si es su gusto.

Referencias:

https://www.cocinayvino.com/bebidas/sin-alcohol/la-tradicional-chicha/https://antojandoando.com/explorando/historia-de-la-chicha/

Pabellón Criollo

Pabellón Criollo

Pabellón Criollo
Pabellón Criollo

El pabellón criollo ó pabellón venezolano es uno de los platos más representativo de nuestra cocina. Lleno de colores y sabores variados, posiblemente evoca la unión de las etnias que integran nuestro pueblo, lleva el aroma único y cálido de esta tierra.

El pabellón es un plato que nos ha acompañado a lo largo de nuestra historia, ha crecido con nosotros, con pequeñas variaciones en las diferentes regiones de Venezuela, pero manteniendo siempre la esencia única y pura del plato nacional por excelencia, es representativo de la dieta criolla urbana principalmente, es difícil precisar el origen del plato, pero ya a finales del siglo XIX era reconocido en Caracas.

Se compone de Arroz Blanco, Carne Mechada, Caraotas Negras y Tajadas de Plátano Frito, dispuestos todos de forma ornamental destacando al máximo su color, aroma y sabor. En este plato se crea un equilibrio entre todos sus componentes, tanto en color como en sabor, cada uno es parte importante de la culinaria venezolana.

Desde la colonización, el arroz, así como las caraotas, han sido parte de la comida diaria del venezolano. Las caraotas se servían como acompañante de desayunos, almuerzos y cenas, al igual que la arepa acompañaba mañana, tarde y noche nuestras comidas, hoy apenas es parte eventual de desayunos y cenas, sin por eso dejar de ser importante en nuestra cultura culinaria.

El arroz también se servía diariamente, preparado ligeramente aromatizado de ají dulce, ajo y cebolla, suelto y blanco, muy blanco, de esta misma forma se sirve en el pabellón. Las Caraotas deben ser negrísimas, hay quienes las impregnan con especies como clavitos de olor, comino y un sofrito de ajo, cebolla, ají dulce, sal al gusto….para su preparación se dejan cocinar en agua hirviendo, que puede acompañarse con cochino ahumado o paticas de cochino troceadas, (esto solo para dar sabor, pues no se presentan en el plato) hasta que se vuelvan blandas y tiernas, luego se aliñan y se deja que el caldo tome una consistencia algo espesa. Las caraotas se pueden comer con caldo para un mayor sabor, o si se prefieren fritas, se pueden escurrir y freír en manteca o aceite muy caliente. También si se prefiere se pueden comer con un punto de dulzura, aportado por papelón raspado, o azúcar.

Por otra parte la carne mechada, (carne de falda de res), se hierve con cebollas y sal hasta que alcance un punto de ablandamiento donde se deje mechar fácilmente. Luego se mecha a mano, en trozos finos. Posteriormente en aceite muy caliente, preferiblemente coloreado con “onoto”, en el cual se han salteado ajos machacados, cebollas, ají dulce picado, saltear la carne y agregar tomate troceado sin piel ni semillas, sal y pimienta al gusto, es importante cocinar a fuego lento hasta que quede suavemente jugosa. La carne se torna rojiza y aromática.

Por último se taja el plátano y se fríe. Se distribuyen los componentes en el plato de forma decorativa y alrededor se colocan las tajadas. El despliegue de colores será indudablemente llamativo, lo blanco del arroz, lo negro de las caraotas, la carne rojiza y los plátanos amarillo dorados, algunas veces haciendo de barandas, otras veces parte integral del plato, el conjunto será tan impactante como una atardecer en los Médanos Coro en Falcón, como un amanecer en las majestuosas montañas de Los Andes ó como una vista sencilla a los imponentes tepuyes de nuestra fantástica amazonas… el sabor será inigualable, la calidez de nuestra tierra se hace sentir a través de nuestra cocina, y al probar nuestro plato nacional podrá sentir a Venezuela a través del paladar…

Fuente: Venezuelatuya.com