Estas características que se mencionan en el título de esta nota: Ética y Transparencia, han sido el eje conductor de la gestión durante estos ya casi dos años, en la empresa CITGO, en particular y en toda la Cadena Corporativa, en general.

Sin duda, ha sido una diferencia crucial entre las muy cuestionables administraciones nombradas bajo los regímenes de Chávez y Maduro.

La nueva administración de CITGO, desde 2019, cuando fue designada por la Junta Administradora Ad Hoc de PDVSA que a su vez fue nombrada, por el presidente interino Juan Guaidó, ha estado comprometida con ese principio rector, de hecho, desde el inicio de su gestión, la nueva junta directiva de CITGO contrató una firma de auditoría externa, internacionalmente reconocida y con amplia trayectoria en la evaluación de empresas de alcance mundial, para que realizara una revisión completa de la gobernanza corporativa y de los sistemas de control interno de la empresa, con el objetivo de poner fin a las irregularidades que eran práctica común de las administraciones pasadas, durante muchos años.

De modo que, hoy día, la trasparencia y la ética profesional son la antítesis de lo que el chavismo-madurismo hacía en CITGO. Se ha venido trabajando de manera incansable siguiendo las mejores prácticas de la industria para mejorar los controles internos, la gobernanza corporativa, la ética, y el cumplimiento normativo de la compañía. De modo que, “negociaciones turbias” como las que se insinúan en muchas leyendas urbanas, sin base ni fundamento, no tienen cabida.

Como todos sabemos, hay muchas cosas que por sabidas se callan y por callarlas se olvidan. Es por esto que, siempre insistimos en recordar que Hugo Chávez y Nicolás Maduro destruyeron la Industria de los Hidrocarburos en Venezuela, llevando a uno de los países fundadores de la OPEP, y de cuantiosísimas reservas probadas de petróleo y gas, a sufrir escasez de gasolina, diésel, jet kero y gas doméstico. Tampoco podemos dejar en el olvido que este dúo nefasto, Hugo Chávez y Nicolás Maduro, despidieron de la industria de hidrocarburos venezolana a más de 23 mil profesionales capacitados, dándole espacio a simpatizantes y militantes del partido político del régimen, a militares, e incluso a familiares. Ellos son los únicos y verdaderos responsables del colapso de toda la Industria, incluyendo nuestro otrora sólido Sector Conexo que también se tradujo en cierre de empresas y cuantiosos despidos de trabajadores de mano de obra especializada, profesionales y técnicos. En fin, un genocidio laboral.

Ahora bien, para concentrarnos en CITGO, debemos tener presente que el chavismo-madurismo ha hecho todo lo posible por destruirla. Basta con precisar que, la compañía pasó de tener más de 5 refinerías, 52 terminales y aproximadamente 13.000 estaciones de servicio, a tener 3 refinerías, 40 terminales y menos de 5.000 estaciones de servicio. Esto fue lo que se encontró cuando se recuperó el control de la compañía en 2019.

(Que no se nos olvide que en Europa también se perdió Rurh Oel cedida a los rusos y prácticamente Nynas diluida hasta 15%. Eso sin contar, nuestra presencia mermada en El Caribe: Saint Croix, Jamaica, República Dominicana, Curazao y hasta en Cuba, donde el 49% de PDVSA fue diluida en la refinería de Cienfuegos.)

No contentos con las ventas, también la corrupción y negligencia del chavismo-madurismo ocasionó un endeudamiento criminal de las entidades de CITGO, con un financiamiento de 4.200 millones de dólares, e ignorando vencimientos de plazos de pago que ponían en riesgo su liquidez.

Resulta tan evidente que, bajo las administraciones de Chávez y Maduro, CITGO fue manejada de manera irresponsable y corrupta, que están siendo investigadas por las autoridades norteamericanas. Desde 2019, CITGO ha estado colaborando plenamente con el Departamento de Justicia de EE. UU. con el fin de identificar e investigar cualquier hecho irregular que pudiera haber ocurrido en la empresa durante administraciones anteriores.

Por otra parte, queremos resaltar algunas acciones que ha logrado la nueva administración como parte de este esfuerzo. Actualmente cuenta con  el primer Director de Ética y Cumplimiento Normativo de la compañía; se estableció una línea directa de integridad corporativa, donde cualquier persona, incluidos los socios comerciales, pueden reportar, de manera confidencial y sin miedo a represalias, preocupaciones sobre la ética y el cumplimiento normativo; también se creó un nuevo y revisado Código de Ética de la compañía que busca garantizar que todos sus empleados cumplan con las mejores prácticas de la industria; se ha seleccionado un Auditor General externo a CITGO, lo cual, además de ratificar su firme compromiso con la transparencia, permite garantizarla, tal como se ha asumido desde que se recuperó el control de la compañía en 2019.

Desde la Junta Administradora Ad Hoc de PDVSA, estamos absolutamente comprometidos con este eje rector de transparencia y ética. Nos identificamos con las gestiones a lo largo de Cadena Corporativa y estamos atentos para brindar apoyo y cumplir plenamente con nuestro rol como representante del accionista, eso sí, sin incidir en las decisiones del día a día corporativo que además esta, en manos profesionales que maximizan la eficiencia corporativa.

Horacio Medina