Por Alexis Ortíz

El grotesco secuestro del vicepresidente de la Asamblea Nacional por parte de los esbirros-(SEBIN) de la bandidocracia castrochavista, dibuja con nitidez la desesperación del régimen.

Ahora más que nunca hay que mantener la presión en la calle, junto a la protección de la unidad de la oposición en torno al presidente legitimo Juan Guaidó.

Luchamos contra canallas embrutecidos por el miedo a perder el poder.
Y contra imbeciles ofidicos como Herman Escarrá quien declaro:
“El pueblo no tiene hambre, en algunos sectores existen antojos y caprichos, pero no hay hambre”.

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