Por: Evencio González Patiño 11/09/2020

Entre los venezolanos existe el convencimiento generalizado sobre las graves deficiencias y errores del liderazgo político actual. El fracaso de no lograr una salida a nuestra tragedia después de tanto tiempo, habla por sí solo. Una simple visión del panorama nacional, nos lleva a reforzar esa tesis. El simple hecho de los veinte años de reinado de esta narco-dictadura, la clara evidencia de un rechazo al régimen en un orden superior al 80% de la población, la disposición de un activo apoyo internacional de magnitudes impresionantes y lo más importante de todo ello, la extrema urgencia de solucionar la grave precariedad en que viven los venezolanos. El hambre con todos los otros males imaginables, en comparsa recorren a sus anchas toda nuestra geografía. Este cuadro nos lleva a la conclusión de haber fallado en algo fundamental como lo es, la conducción unitaria por parte de un liderazgo opositor sólido y estable. Pero lamentablemente quienes conducen las fuerzas opositoras, están sumidos en un absurdo pugilato por hacerse del timón del barco del cambio. Esta disputa por la conducción del país, sería absolutamente normal dentro de un ambiente democrático, pero totalmente injustificable en medio del desastre causado por esta tiranía. No hay que ser politólogo, ni muy acucioso en el análisis político, para comprender la necesidad imperiosa de unidad. La extrema gravedad de un país destrozado, con su pueblo sumido en la desesperación y para colmo con una traidora pandemia avanzando sin tropiezos y reclutando vidas a discreción, clama al cielo por la unidad de quienes se dicen líderes en el campo opositor..

Sin dudas, para contribuir con la causa de la libertad, no es necesario colocarse bajo la sombrilla de ningún líder, tampoco es preciso un profundo análisis sobre la situación nacional para decidir cuál rumbo tomar. Basta con hacerse la simple pregunta: ¿Quién de los actuales dirigentes está más avanzado en el camino hacia la salida?

Sin dudas el abanderado es el Presidente Guaidó. No se trata de ser “fanático de Guaidó”. Es que son muchas las ventajas que convierten a ese joven, en el corredor con marcada ventaja y quien lleva el banderín más cerca de la meta. Todos los estudios de opinión, lo señalan con el mayor apoyo en la población venezolana. Su postura tiene en exclusividad, el apoyo internacional de 60 países, entre las cuales, están las grandes democracias del mundo. Este apoyo resulta vital, si partimos de la idea ampliamente compartida, de considerar que: “solo no podemos” y que es indispensable dicha ayuda. Es tal el grado de coincidencias de dicha comunidad con el Presidente Guaidó, que llego a suponer la existencia de una estrategia compartida entre ellos, lo cual no necesariamente implica invasión militar. A la condición no deleznable de ser el Presidente Legítimo, se le suma el mayor consenso entre los factores del cambio de nuestro país. Su Plan Unitario tiene el apoyo de 37 partidos, incluidos los más importantes, conjuntamente con una amplia gama de organizaciones culturales, políticas, económicas y sociales. Como puede verse, no se trata de ser “Guaidó lover”. Es simplemente entender que este dirigente, por las razones que sean, reúne en la actualidad las mejores condiciones para lograr el cambio. Por lo tanto, lo razonable entre la dirigencia política, sería buscar la unidad a su alrededor para ayudarlo a completar la faena que todos esperamos. Lo logrado por Guaidó en poco más de año y medio, no es poca cosa como para tirarlo por la borda, para empezar un nuevo recorrido con otro timonel. Sorprende la ceguera política de quienes se han negado a atender su llamado a conformar el indispensable Pacto Unitario, necesario para conquistar la ansiada liberación nacional.

Lo cierto es, que mientras algunos políticos se mantienen en ese “tira y encoje”, El Presidente Guaidó ha presentado su “Pacto unitario” con el más amplio respaldo nacional. En él, no sólo se contempla una contundente repuesta al fraude electoral montado por el régimen, sino también se trazan los lineamientos de la lucha de todos, para salir de la tiranía. Nuestros compatriotas por su parte, observan entre la espesa niebla de sus graves penurias, el comportamiento de cada dirigente. Esa mágica y sabia intuición que le es propia a los pueblos, irá moldeando su opinión, la cual expresarán con el voto en la cercana oportunidad en que tengamos elecciones verdaderamente libres y transparentes en nuestro amado país.

Evegopa 11/09/2020