Alexis Ortiz / Crónicas desde Miami / Publicado en «!elNuevo Herald» de Miami… 15 de Julio 2022

        Amo al fútbol (soccer) y al béisbol con la misma pasión que a la política y el periodismo. Por eso, con ocasión del Mundial de Rusia, escribí el libro:

        “El fútbol es como la vida, pero mejor”.

        El balompié es el deporte dominante a nivel planetario. Se explica porque es fácil de comprender y practicar. No reclama mucha parafernalia y pueden brillar por igual hombres pequeños como Pelé, Messi y Modric, o altos y atléticos como CR7, Ibrahimovic y   Beckham.

        Por eso alarma e irrita el uso de un deporte de tanto prestigio y cobertura, para la propaganda sectaria de caudillos como el neocomunista boliviano Evo Morales.

        Este sujeto autoritario y cocalero, está promoviendo la realización del torneo de jugadores sub-17, Copa Evo Morales 2022, entre el 31 de julio y 7 de agosto próximos.

        Y abochorna que la Copa se va a realizar en El Chapare, lugar de Bolivia bastión de la producción de coca (base de la cocaína); actividad en la cual Morales es il capo di tutti i capi (el jefe de todos los jefes).

        Además que para ese enojoso circo se presten equipos de tradición como el Boca Juniors y River Plate de Argentina, Gremio de Brasil, Sporting Cristal de Perú, Universidad Católica de Chile, Strongest y Blooming de Bolivia y hasta una oncena de Estados Unidos.

        Habría que llamar la atención a la FIFA, CONCACAF de Centroamérica y CONMEBOL de Sudamérica, que son   organismos llamados a encargarse de que el fútbol no se desnaturalice por la manipulación politiquera de impresentables como Morales y su subalterno, el presidente de Bolivia Luis Arce.

        La verdad es que estos mandamases castrochavistas, alineados en los llamados Foro de Sao Paulo y Grupo de Puebla, no respetan nada ni tienen límites.

        [email protected]   @alexisortizb

        www.alexisortiz.com        +1 305 910 55 17