Veintidós mujeres que se encontraban atrapadas en negocios de tráfico humano fueron rescatadas en diversos operativos que se llevaron a cabo durante los días antes y después del Super Bowl, anunció el jueves Katherine Fernandez Rundle, fiscal estatal del Condado Miami-Dade.

Cinco personas fueron acusadas de tráfico humano, de ellas, tres bajo cargos de delitos federales, en tanto otras dos fueron acusadas de violar las leyes de la Florida. De igual modo, 34 personas sospechosas de ser cómplices o posibles traficantes resultaron arrestadas por delitos relacionados con este tipo de tráfico, como lavado de dinero o posesión de drogas. Además, se detuvo a ocho sospechosos de solicitar relaciones sexuales, agregó Fernandez Rundle.

Todas las víctimas que lograron ser rescatadas eran mujeres, cuyas edades oscilaban entre los 15 y los 38 años. Cuatro de ellas eran residentes de los condados Miami-Dade y Broward, cuatro de Georgia, y 10 de otros estados. Cuatro mujeres de diferentes países como Rusia, Israel, Chile y Argentina, también pudieron ser rescatadas.

“Fue un total éxito”, dijo Anthony Salisbury, agente especial del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional, destacado en Miami. “Una de las cosas más gratificantes que hacemos es justamente ayudar a alguien a salir de una situación terrible. También pudimos identificar a organizaciones potenciales”.

Las diferentes agencias policiales que trabajaron de forma conjunta en las redadas escogieron la fecha del 2 de febrero del Super Bowl debido a la enorme cantidad de 100,000 visitantes que llenaron el área del Gran Miami.

“El Super Bowl atrae a una gran cantidad de personas, ya que se trata de la fiesta deportiva más importante del año”, dijo Salisbury. “Pudimos ver mucha más actividad de tráfico humano en una semana que lo que normalmente vemos en siete u ocho meses. Era algo muy palpable”.

Colocar analistas informáticos en el centro de comando del Super Bowl demostró ser sumamente efectivo, afirmó Salisbury. Expertos tecnológicos de los Servicios Especial de Thomson Reuters que contrató el gobierno federal monitorearon las comunicaciones a través de las redes sociales, la plataforma favorita de los traficantes.

Los traficantes de sexo, que se diferencian de los que se dedican a la prostitución que comprende los elementos de amenaza, fuerza o coerción, pueden ser difíciles de acusar, de modo que las autoridades buscan armar los casos en función de sus vínculos con organizaciones de tráfico humano. La gran mayoría de los arrestos tuvieron que ver con delitos “relacionados con el tráfico humano”.

El operativo anual en las ciudades que son anfitrionas del Super Bowl se ha intensificado en los últimos cinco años, a medida que el tráfico humano ha obtenido más reconocimiento como un delito mundial, dijo Salisbury.

“Creo que nos estamos moviendo de manera muy efectiva para combatir este tipo de delito”, dijo. “Cuando yo empecé hace 23 años, este delito estaba relegado a las autoridades locales que luchaban contra el vicio, y se daba por sentado que las mujeres entraban en el negocio de forma voluntaria. En estos momentos, el tráfico humano tiene una prioridad de gran importancia”

Durante las semanas antes del Super Bowl, sólidas campañas de advertencia, prevención y entrenamiento se llevaron a cabo por organizaciones y grupos defensores de la víctimas locales, estatales y federales. Los resultados fueron extraordinarios, dijo Fernandez Rundle.

“El objetivo del esfuerzo conjunto de la Fuerza Especial sobre el Tráfico Humano de la Fiscalía Estatal del Condado Miami-Dade, la Fiscalía Federal de Estados Unidos, el FBI, el Departamento de Seguridad Nacional, y la policía de Miami-Dade, Miami Beach y de la Ciudad de Miami, así como de otras agencias policiales, el Comité Organizador del Super Bowl y el Women’s Fund Miami-Dade, era obstaculizar y terminar el potencial tráfico humano antes y durante el Super Bowl al mismo tiempo que despertar la conciencia sobre el tráfico humano, revelar sus mitos e informar al público de qué forma reportar cualquier actividad de este tipo”, dijo la fiscal en un comunicado.

El entrenamiento y capacitación de empleados de hotel, conductores de Uber y Lyft, trabajadores de los aeropuertos del área, estudiantes y médicos y enfermeros sobre cómo reconocer a sospechosos de tráfico humano tendrá un efecto dominó que irá más allá del día del Super Bowl, dijo la fiscal.

“Las inversiones para crear una mayor conciencia en la comunidad no sirven únicamente para el Super Bowl, sino que pueden ser de gran valor para el futuro”, expresó Fernandez Rundle. “Este formidable esfuerzo de todos no solo lleva a arrestos y a salvar a las víctimas, sino también nos da importante información y pistas que nos ayudan en nuestra lucha para seguir deteniendo el tráfico humano en nuestra comunidad”.

Fuente: El Nuevo Herald