Alexis Ortiz / Crónicas desde Miami / Artículo publicado en «elNuevo Herald» de Miami… / 1 de julio 2022

        La avalancha de pruebas sobre el desamparo de la democracia es agobiante. Veamos algunas:

          Los apoyos hemisféricos a la devastadora agresión del dictador Putin a Ucrania democrática.

          El insólito llamado del parlanchín mexicano López Obrador, a declarar al despotismo comunista cubano, como “Patrimonio de la Humanidad”,

          El uso de poblaciones indígenas de Bolivia, Chile y Ecuador para dislocar la institucionalidad en esas naciones.

          La entrega oportunista e incondicional de dirigentes liberales y conservadores colombianos, al preocupante nuevo gobierno del taimado Gustavo Petro.

          El anuncio en la prensa oficialista cubana de insistir en la guerra cultural masiva contra partidos y gobernantes constitucionalistas del hemisferio…

          Frente a esos desafíos del populismo castrochavista se imponen respuestas concertadas del lado democrático:

          Entender que el problema es continental y no de cada nación por separado. Así como ellos se coordinan y se financian a través del Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla, nosotros debemos organizar la defensa coordinada de la Democracia.

          Ellos a reivindicaciones respetables: igualdad de género, ecologismo, indigenismo, pluralismo cultural, derechos humanos, redención de los pobres, las convierten en instrumentos subversivos para destruir la unidad de los pueblos y asaltar el poder. Por eso nosotros debemos reaccionar no dejándonos arrebatar esas aspiraciones que solo en democracia se logran.

          Frente a su estatismo corruptor, ineficiente y ruinoso, debemos levantar la bandera de un capitalismo solidario, una economía social de  mercado que rescate gente de la miseria y proteja la naturaleza.

          Y tenemos que difundir un discurso lejano a las astucias estériles, al espectáculo mediático y digital, al relajamiento ético y la manipulación ciudadana. Promover el protagonismo popular y la decencia como altos valores del liderazgo.

          Y por último, decir las cosas con su nombre. No seguir llamando progresistas a los que representan al jurásico   populismo socialista.

          [email protected]       @alexisortizb          www.alexisortiz.com            +1 305 910 55 17