Por: Evencio J. González Patiño

No es la principal preocupación en el ánimo del venezolano el cómo salir de esta tragedia. La aspiración de todos es que termine pronto. Poco importa ya la forma como esto finalice, No obstante, sin despejar lo primero, lo segundo seguirá sumido en el campo de lo incierto. Se suele afirmar con marcado simplismo, que hay sólo dos vías de solución, con “votos o con balas.” Esta expresión retórica expresa el evidente dilema entre una solución pacífica o violenta, lo cual es tan obvio como decir, será de noche o de día. Tal nimiedad sólo intenta presentar lo electoral como única vía aceptable.

No es electoral la salida, porque simplemente el régimen nunca más hará unas elecciones con posibilidades de perder. Jamás por las buenas, se desprenderá de ese absoluto dominio logrado sobre el sistema electoral. Si llegare a aceptar un proceso limpio y confiable, lo haría forzado por las presiones y al admitirlo, ya estaría derrocado.

No es el diálogo el camino de la salvación. Todo acuerdo reparador de un conflicto, requiere de ambas partes, interés en convenir. No existe hoy en el régimen razón alguna para arriesgar el poder y la oposición tampoco tiene nada que ofrecer a cambio. El único diálogo viable nunca será con el régimen. Sería con las fuerzas internas y foráneas que lo respaldan, éstos si pudieran tener interés en algún tipo de compensación.
No es tampoco un problema a resolver sólo por los venezolanos. Se ha dicho y con razón, “solos no podemos.” Es evidente que estamos ante una organización delincuencial, dispuesta a todo para mantenerse. Además está apuntalada por potencias internacionales, contra las cuales la ayuda externa es indispensable.

No es “buscando a Dios por los rincones,” como encontraremos la solución. Debemos concluir reconociendo que la salida es de fuerza. Es necesario recuperar la confianza del pueblo con la lucha de calle. Crear la suficiente presión interna y promover el levantamiento social. Trabajadores, estudiantes y pueblo en general, con el apoyo internacional, conformarán la fuerza necesaria para derribar la menguada resistencia de la dictadura. Esto no es sólo posible, sino imperativo de hacer y con mucha premura.

Evegopa 8/03/2021