Donald Trump recibió este sábado en Florida al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y ambos compartieron una cena privada en el complejo vacacional de Mar-a-Lago, al que el mandatario estadounidense le gusta referirse como “la Casa Blanca del sur”. Se trata de la primera reunión entre los dos líderes populistas de derechas desde que Trump descolocara a Bolsonaro con el anuncio, en diciembre del año pasado, de nuevos aranceles para el acero y el aluminio brasileños. El líder brasileño ha asegurado que Trump no cumplirá su amenaza, pero el estadounidense aún no la ha retirado formalmente. A preguntas de los periodistas, Trump eludió el sábado comprometerse a no implantar los aranceles.El presidente estadounidense sí tuvo palabras de elogio a su invitado brasileño. “Ha hecho un trabajo fantástico, fantástico. Brasil lo ama y Estados Unidos lo ama. Nuestra amistad es probablemente más fuerte ahora que nunca”, dijo a los periodistas, junto a Bolsonaro, a las puertas de su residencia en Mar-a-Lago. Durante la cena, estuvieron acompañados de autoridades brasileñas, entre ellas el ministro de Defensa, Fernando de Azevedo e Silva.ADVERTISINGAds by TeadsLos dos mandatarios, según un comunicado de la Casa Blanca que no menciona los anunciados aranceles, tenían previsto “debatir las oportunidades para construir un mundo más democrático, próspero y seguro”. En la agenda estaban también, según el comunicado, la crisis humanitaria en Venezuela y de Oriente Próximo. Respecto al país sudamericano, ambos líderes renovaron su compromiso con el “restablecimiento del orden constitucional” y con Juan Guaidó, al que ambos países reconocen como presidente encargado.

Fuente: El PAis