Por Edgar J. Amado

La oposición está desojando la margarita entre la renovación del liderazgo mediante la participación de todos los venezolanos o lo que decida hacer la plataforma unitaria, que ya no sabemos si es el G4, G5 o G6, o que es en realidad. La plataforma unitaria, ahora tiene como cabeza visible a Omar Barboza, elegido recientemente como secretario en Panamá, cuyo fin es lograr unas primarias para elegir el candidato para unas posibles elecciones en el 2024. La situación antes señalada mantiene la división de criterios en la oposición, aunque la meta sea la misma, que es la salida de la dictadura.

En relación a la renovación del liderazgo, posición defendida por María Corina Machado, Antonio Ledezma, y en reuniones privadas de Leopoldo López, este último con la sociedad civil, argumentando que deben ser los venezolanos los que escojan a la nueva dirección política que conduzca a la salida de la dictadura y no que sean las cupulas de los partidos políticos, el régimen o la comunidad internacional. Pero para que esta posición no choque con el reconocimiento que la comunidad internacional continua haciéndole al presidente interino, entonces, quizás habrá que hacer una suma de la posición de la renovación de liderazgo, con unas primarias verdaderamente libres, sin la intervención del CNE actual u otros entes gubernamentales del régimen y una vez se haya decidido quienes ostentaran el nuevo liderazgo,  que este ayude y guie al gobierno interino para de una vez por todas fijar una ruta segura que garantice la salida de la narcodictadura.

“El liderazgo no consiste en estar al mando, sino en cuidar de las personas a su cargo” Simón Sinek.