Por Alexis Ortiz.

Comentario editorial para BIENVENIDOSVENEZOLANOS.COM / Martes 7 de julio de 2020
Hace unos meses comente en mi segmento cultural de radio Caracol de Miami, un valioso libro de reseñas históricas de Rafael Simón Jimenez.

Lo hice con gusto porque lo apreciaba como un político ponderado y culto. Distinto a esos rústicos iletrados que en las dos ultimas décadas abusan del poder en Venezuela.

Pero la perplejidad me asalto cuando Rafael Simón acepto formar parte de un CNE ilegal, armado para favorecer a la narcodictadura, listo para otro fraude electoral.

Pensé que el recapacitaría al ver como el gobierno usurpador confisca partidos (AD, PJ…), inhabilita candidatos y arrecia la represión.

O al percatarse de que las democracias mas respetables del mundo (ademas de la UE, ONU, OEA…), rechazan la farsa electoral castrochavista.

O al escuchar al narcogeneral Padrino anunciar que ellos no reconocerían un gobierno democrático.
Rafael Simón recientemente declaro:

“Si en algún momento me convenciera que en este país no hay voluntad para elecciones limpias, yo me iría tranquilo”.

Bueno, si tanta ilegalidad y atropellos no convencen a un político pensante como Rafael Simón Jimenez, entonces habría que aplicarle la frase del libertador:

“El talento sin probidad es un azote”.