Alexis Ortiz / Crónicas desde Miami / Artículo para «elNuevo Herald de Miami»… / 28 de enero 2022

Manifestaciones del populismo encontramos en toda las épocas, aunque se trata de un fenómeno contemporáneo. Hoy se gobiernan (o gobernarán) con criterios populistas distintas naciones, verbigracia:

          Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, ¿Colombia?, Cuba, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua, Venezuela y allende nuestro hemisferio: Rusia, China, Turquía, Irán, Arabia Saudita, Egipto, Suráfrica, Hungría, Pakistán, India, Nigeria, España, Siria…

          Al populismo se le puede identificar por sus distorsiones:

          Caudillismo. Gobierno de una figura acaparadora de poder opresiva, histriónica, demagógica y mesiánica.

          Estatismo. Al caudillo y sus incondicionales les molesta la propiedad privada y la economía libre. Solo confían en el control económico y social del estado dominado por ellos.

          Redentorismo. El caudillo se vende como salvador del pueblo oprimido y hambriento, lo que le permite arruinar un país sin complejo de culpa.

          Adanismo. Para el caudillo la historia comienza con él. Todo el pasado es despreciable. Los héroes de cada nación no fueron sino precursores del “nuevo amanecer”,

          Continuismo. El caudillo como encarnación de la historia merece y debe gobernar indefinidamente.

Represión. Para asegurar su poder abusivo el caudillo tiene derecho a reprimir la disidencia y judicializar la política.

          Connivencias. El caudillo imposta representar un proyecto histórico, pero en verdad en materia de principios y doctrina es acomodaticio e inmoral. Por eso puede sin sonrojo asumir cualquier alianza acrobática.

          Corrupción. Para el caudillo la corrupción no existe porque siente que los recursos del estado y de los ciudadanos les pertenecen. Una frase de Jean Francois Revel lo explica mejor: “los socialistas actúan como si bendicen la corrupción cuando la practican”.

          Confrontación. El caudillo asienta su poder en la división social, la siembra de odios, la lucha de clases, etnias, géneros, la manipulación de los resentimientos, temores, ilusiones y complejos del hombre-masa…

          ¡No es tan difícil reconocer a un populista!

[email protected]   @alexisortizb   www.alexisortiz.com