Por: Evencio González Patiño / 24/10/2020

Los acontecimientos políticos y deportivos de EEUU siempre han despertado el interés en los venezolanos. La contienda entre Los Dodgers de Los Angeles y Tampa Bay Ray en la Serie Mundial está en pleno desarrollo. El próximo tres de noviembre, el pueblo norteamericano escogerá su gobernante para los próximos cuatro años. La importancia del apoyo de ese gran país para alcanzar nuestra liberación, le añade un extra de atención a dichas elecciones.

Afortunadamente, nuestra causa libertaria cuenta con el decidido respaldo de los dos grandes partidos que se disputan el poder en aquel país. Esto quedó demostrado en la visita a Washington del Presidente Constitucional Juan Guaidó. Tanto Trump como Biden, han expresado su repudio al narco-régimen que usurpa el poder. Hace apenas una semana, fue presentado en el Senado de dicho país, por ambas bancadas, una nueva moción de censura a la tiranía venezolana. Nuestra diplomacia transicional ha mantenido excelentes relaciones con ambos partidos, dado el carácter bipartidista del respaldo a nuestra causa.

Asociar el éxito de nuestra causa, al triunfo de uno de los candidatos allí en pugna, es un flaco servicio a la libertad. El fanatismo no debe conducirnos a despreciar o renunciar al apoyo de uno de eso dos bastiones. Es realmente ocioso someter la valiosa ayuda norteamericana, al resultado de una elección. Nada se gana sembrando frustración entre los venezolanos cuyas simpatías no resulten favorecidas. Menos aún convirtiendo nuestra tragedia en bandera de una parcialidad dentro de una contienda completamente ajena.

Para los venezolanos, acabar con la usurpación es demasiado importante, constituye nuestro máximo trofeo. Ello está muy por encima de cualquier controversia en tierras extrañas. Nos corresponde observar ese interesante proceso electoral de EEUU, con el mismo entusiasmo de quien sigue los amenos juegos de la Serie Mundial, en este caso, de la democracia. Allí republicanos y demócratas, en interesante partido, compiten su anhelado galardón. Disfrutemos las emociones del encuentro, incluso demos rienda suelta a nuestras posibles simpatías por algunos de los dos equipos. Siempre con la serenidad que nos produce el saber que en dicho juego, no está en discusión el gran trofeo venezolano.

Evegopa 24/10/2020