Por Adalberto Gabaldón* / 31/08/2020

La Asamblea Nacional abre a la sociedad el tema de la actividad minera. Es una excelente oportunidad para analizar a fondo las implicaciones que tiene para el país tal actividad.

La minería aurífera puede que bajo ciertas normas y procedimientos puede ser responsable. Lo que no es  jamás, es sostenible. Por muy responsable que sean sus procedimientos, la minería arrasa y en la delicada característica de los suelos al sur del Orinoco ese arrase es irreversible. Es una ilusión creer en minería ecológica o sustentable. 

La temática actual en la zona del sur del Orinoco parece indicar que el camino trazado es exactamente el opuesto al propósito del foro. El arco minero es todo lo contrario de ser ecológico o sustentable.

La opacidad de las decisiones relativas a la brutal ocupación territorial del Sur pareciera que conduce más bien a una balcanización de nuestro territorio. Uno de los más grandes logros de la democracia fue definir una política de Estado sostenida durante 40 años que permitió fijar las grandes líneas para comprender, conocer y poner en  práctica las acertadas decisiones que llevaron a la concreción de realidades.

Los desarrollos hidroeléctricos, las reservas forestales, y las joyas de la corona como son los parques nacionales como garantía de preservar a perpetuidad los irremplazables recursos. Se entendió muy temprano que la incalculable riqueza la representa el agua. Las reservas energéticas albergan a perpetuidad la energía que Venezuela necesitará por los siglos venideros.

Esa es la gran riqueza del país. Hoy día en grave peligro por la enloquecida acción destructiva que la minería ha desencadenado. La minería existe desde la colonia. La política de Estado fue mantenerla circunscrita a los espacios que ocupa desde entonces. Los múltiples intentos de violentar esa razón de Estado fueron exitosamente neutralizados. La destrucción de la reserva forestal de Imataca mediante decreto promovido por las mismas corrientes de pensamiento detrás del apocalíptico arco minero fue uno de esos intentos.

El gran reto nacional es cómo recuperar nuestro territorio. Evitar que Venezuela se convierta en una especie de Somalia tropical. Ya habrá el tiempo y la calma para que la minería pueda ejercer su actividad sin pretender generar falsas ilusiones de prosperidad.

* Ex Ministro del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables

Fuente: https://diariodelosandes.com/site/sobre-mineria-ecologica-i-por-adalberto-gabaldon/