Los diputados coinciden en calificar la sentencia 156 del Tribunal Supremo de Justicia como un Fujimorazo que pretende dar el régimen de Nicolás Maduro para consolidar la dictadura chavista. La Asamblea Nacional hará un pronunciamiento hoy a las 11 de la mañana, hora local, sobre la decisión del Ejecutivo de suplantar sus funciones.
Se puede decir que esta es la gota que rebasó el vaso de la escalada de enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Legislativo desde que la nueva Asamblea Nacional, mayoritariamente opositora, tomó posesión el 4 de enero de 2016.
El Tribunal Supremo de Justicia es el brazo jurídico de Maduro que se ha dedicado a boicotear todas las decisiones emanadas del parlamento. Ha dictado unas 46 sentencias contra todos los actos legislativos emitidos por los representantes de la soberanía popular en los últimos 15 meses.

Los diputados en su mayoría han repudiado el golpe del fujimorazo chavista. Juan Miguel Matheus dijo que frente a la ficción jurídica y arbitraria del supremo tribunal está «el pueblo de Venezuela y la Asamblea Nacional como representantes del poder real».
Matheus, representante del partido Primero Justicia, considera que la sentencia del supremo «es una clara usurpación de funciones y los magistrados firmantes de la ponencia deben asumir las responsabilidades penales al ser los verdugos de la Constitución».
En tono desafiante dijo que el parlamento continuará funcionando como hasta ahora porque «no hay arrebato autocrático de Maduro que pueda eliminar el poder legislativo que representa al país». También defendió la necesidad de aplicar ahora la Carta Democrática Interamericana.

Desobediencia civil

El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara, del partido Voluntad Popular, instó a la desobediencia civil bajo los artículos 333 y 350 de la Constitución, «que esta sentencia sea el despertar para movilizar a la sociedad en defensa de la Constitución porque el usurpador es el Tribunal Supremo».
Guevara considera que el golpe de Maduro contra el parlamento «es una sentencia que marca un punto de no retorno de la dictadura que requiere de todos nosotros, pueblo, organizaciones de la sociedad civil, partidos y sobre todo los diputados, iniciar un nuevo proceso de movilización y resistencia democrática para enfrentar esta arremetida y recuperar el terreno perdido»-
Señaló que ya no sólo se trata de anular todo lo que hace la Asamblea Nacional, si no de usurpar todas sus competencias, permitiendo que puedan aprobar nuevas «sentencias-leyes» que le den más poder al dictador para seguir dañando al pueblo.
Desde hace 60 años Venezuela no había sufrido un golpe contra uno de sus poderes e instituciones como el parlamentario que ha dado Maduro ahora a través del poder judicial. El último dictador Marcos Pérez Jiménez, que tenía todos los poderes sometidos a su antojo, convocó un plebiscito para consolidarse en el poder pero los resultados electorales le fueron adversos, aunados a la rebelión de los estudiantes y los oficiales de la fuerza aérea, por lo que tuvo que escapar de Caracas rápidamente en el avión, apodado “la vaca sagrada”, el 23 de enero de 1958.
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