Luisa Ortega, 3 claves para entender la ofensiva de la fiscal general de Venezuela



 
La fiscal general Luisa Ortega se ha convertido en la mayor adversaria del gobierno en Venezuela, según analistas para desnudar su deriva antidemocrática. Pero ¿hasta donde puede llegar frente al poder institucional y militar que sostiene al presidente Nicolás Maduro?

Ortega, confesa chavista a quien ahora el gobierno considera “traidora”, presentó en menos de dos semanas una seguidilla de recursos legales contra la Asamblea Constituyente convocada por Maduro y más de una treintena de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Pero esas acciones están siendo desestimadas por una corte suprema que ella acusa de romper el orden constitucional en Venezuela, convulsionado por protestas opositoras desde hace 75 días, que dejan 70 muertos.
Un TSJ que, además, ha sido clave, junto a la Fuerza Armada, en el pulso entre Maduro y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en año y medio de profunda crisis institucional, desatada cuando esta coalición opositora asumió el control del Parlamento en enero de 2016.

He aquí algunas claves para entender las movidas de Ortega y sus posibles efectos.
Solicitó anular la designación de 33 magistrados hecho —según ella— “irregularmente” por la antigua mayoría parlamentaria chavista. Pero este miércoles esa impugnación fue rechazada por el TSJ. También pidió abrir un juicio contra ocho magistrados, caso aún pendiente de resolución.
“Es irrelevante si los recursos son aceptados o no. Los presentó para darle sostén a la tesis de que hay una ruptura constitucional, un abuso de poder y un intento de golpe institucional por parte del gobierno y el TSJ”, dijo a AFP el analista Luis Vicente León.
Para el constitucionalista Juan Manuel Raffalli “su estrategia es desnudar la falta de institucionalidad del TSJ”.
Pero además, según el politólogo Michael Penfold, busca evidenciar “que la convocatoria a Constituyente viola principios constitucionales” y que no existe “división de poderes ni Estado de Derecho en Venezuela”.
El TSJ rechazó igualmente un recurso de nulidad de la Constituyente en el que Ortega cuestionó al poder electoral y a Maduro por haberla convocado sin consulta en referendo, con un sistema de elección de los asambleístas que —afirma— niega el sufragio universal.
El dirigente chavista Jorge Rodríguez consideró los recursos de la fiscal como “bombas mata-bobo” o “potes de humo” que buscan reactivar las protestas opositoras: “Se ha convertido en una avivadora de la violencia en Venezuela”.
Sin que nadie apueste por que prosperen las acciones legales de la fiscal, los analistas le atribuyen un potencial efecto de implosión en la estructura del poder.
“Políticamente tiene un peso devastador pues hace ver que la Constituyente no tiene legitimidad alguna y divide de una manera cada vez más evidente tanto al chavismo como al mundo militar”, opinó Penfold.
Un grupo de exfuncionarios —incluidos exministros— y de generales retirados chavistas como Cliver Alcalá, Miguel Rodríguez Torres y Alexis López, quien renunció a un órgano administrativo estatal, rechaza la Constituyente por estimar que destruye el legado del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013)
El jefe de la Fuerza Armada Nacional (FANB), Vladimir Padrino López, ha reiterado su “lealtad incondicional” al mandatario y participa activamente en los llamados a la Constituyente. Pero los expertos no descartan fisuras en esa institución que aumentó su poder político y económico en el gobierno de Maduro.
“Las divisiones existen. Hay grupos de poder. La Constituyente es la excusa perfecta para reposicionarse entre quienes dicen defender el legado de Chávez y quienes pasan a ser leales a Maduro”, afirmó Rocío San Miguel, experta en temas militares.
La analista aseguró a la AFP que “todo indica que hay un sector (…) de oficiales retirados que aspira a tutelar en la FANB la transición que impulsa la fiscal”.
Para Penfold “no tiene ninguna autoridad ni fuerza política actuando aisladamente”, sino un “esfuerzo coordinado entre distintas instancias para renovar los poderes públicos”. Un frente en defensa de la Constitución en el que participen oposición, chavismo disidente y un sector militar, apuntó.
La fiscal “no tiene opciones con el gobierno. Debe abrir espacios para una transición. No sabemos si tiene más respaldos que irán apareciendo o si busca fracturar para anexar” apoyos, comentó León.
Agregó que la acción de Ortega puede aumentar disidentes en la FANB, en el chavismo y en el poder institucional, y motivar una mayor presión internacional, pero opina que todo debería conducir a “la negociación” gobierno-oposición.
El politólogo chavista Nicmer Evans, crítico de Maduro, cree que, como la fiscal, en otros poderes públicos hay funcionarios preocupados por las “pretensiones dictatoriales del gobierno” y podrían dar un paso al frente “en defensa de la Constitución” y la negociación para salir de la crisis.
Fuente El Nuevo Herald

Hace tres años Arnaldo Albornoz pidió “justicia” para Mónica Spear

Hace tres años Arnaldo Albornoz pidió “justicia” para Mónica Spear

Las ironías de la vida pueden ser realmente dolorosas, indignantes. Hace tres años, a raíz del asesinato de la actriz y ex-Miss venezolana Mónica Spear, el animador Arnaldo Albornoz, quien perdió la vida la madrugada de este domingo, pidió en el programa que conducía ‘La Bomba’ que cesara la violencia en el país. 
Spear fue asesinada el 6 de enero del año 2014 junto a su esposo Thomas Henry Berry durante un atraco en una carretera del centro del país. El hecho conmocionó a todos los venezolanos pero en especial al mundo de la farándula.
“Queremos hacer una llamado al cese de la violencia”, dijo entonces Arnaldo, sin saber que 3 años después sería una víctima más de la inseguridad que azota sin cesar a los venezolanos.

Daisy Galaviz / [email protected] / 2001
La violencia nuevamente tocó a la farándula venezolana; esta vez, Arnaldo Enrique Albornoz Bracho, de 34 años, fue asesinado en la madrugada del domingo cuando entraba a su residencia ubicada en la UD-5 de Caricuao.
La noche del sábado, Arnaldo participó como actor en el estreno de la obra de Microteatro “¿Qué pasó ayer? Venezuela”, en el Centro Ciudad Comercial Tamanaco. Luego de ello se fue a un local nocturno en el Centro Comercial San Ignacio por el cumpleaños de una amiga, y se calcula que a las 2:00 am se marchó a su casa.
Vecinos aseguran que el animador, a las 2:30 am abrió el portón de su edificio ubicado en el bloque 14, de la UD-5 en Caricuao, cuando se escucharon varios tiros.
1. LA MUERTE. Albornoz era esperado por unos sujetos que se trasladaban en un carro y una moto; se presume que al momento de ser abordado y no detener el automóvil, éstos accionaron sus armas y efectuaron cuatro disparos, dos por cada vidrio delantero.
Al ser herido aceleró, y posteriormente colisionó su vehículo Ford, modelo Fiesta Power, color plata, placas AA786WA, contra una camioneta negra que estaba próxima al portón. Los vecinos al escuchar los disparos, más el estruendo del choque, se acercaron a socorrerlo pero ya estaba muerto. Se conoció que se tuvo que esperar a que la madre de Albornoz buscara la copia de la llave del carro pues éste se encontraba cerrado.
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FOTO: César Suárez
2. LEVANTAMIENTO. Leida Vizcaya, una vecina a quien la víctima llamaba “tía”, informó que pasadas las 3:00 de la madrugada una comisión de la Guardia Nacional acordonó el lugar, y a las 7:15 de la mañana el Cicpc se llevó el cadáver.
El Ministerio Público (MP) informó que comisionó al fiscal 24° del Área Metropolitana de Caracas, Juan Carlos Gerdel, para investigar la muerte del animador.
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FOTO: César Suárez
3. EL MÓVIL. Versiones extraoficiales indican que los delincuentes pretendían robarle su vehículo. Sin embargo, no se evade la posibilidad de que haya sido un intento de secuestro porque no le quitaron ninguna de sus pertenencias.
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FOTO: César Suárez
4. LA VÍCTIMA. Arnaldo Albornoz era reconocido en la pantalla chica como “El más temido de la farándula”; era el menor de tres hermanos y vivía con su mamá en el apartamento 03-03 en la residencia identificada como Paramaconi.
Albornoz desde hace ocho años formaba parte del equipo del programa “La Bomba”, transmitido por Televen; era licenciado en Diseño Gráfico.
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La última foto que posteó en su Instagram | FOTO: arnaldoalbornoz_
5. DE LUTO. Este domingo, artistas, periodistas, amigos y televidentes del programa expresaron su malestar por la inseguridad en el país. La organización Artistas por Venezuela realizó una concentración en la Plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes con el fin de rechazar el asesinato del animador.

El Nuevo Herald: masacre saca a la luz operaciones de exterminio en Venezuela



Yorman Mejías, de 25 años, sembraba frijoles en su pequeña finca ubicada cerca de la localidad venezolana de Yaguaba, a unos 90 kilómetros al este de Caracas, cuando llegaron los militares, quienes lo amenazaron con sus rifles de asalto y procedieron a golpearlo.
“Esta es una Operación de Liberación del Pueblo”, anunció uno de los cinco uniformados, según versiones publicadas por la prensa local de los eventos ocurridos el 16 de octubre. Su hermano, un inválido postrado en una silla de ruedas, comenzó a quejarse.
“Cállate, deja de protestar, que a ti también te vamos a matar”, le advirtió un soldado que le apuntaba con su rifle. “Esto es una OLP y estamos cumpliendo órdenes presidenciales”.

Policías venezolanos ejecutan a presunto delincuente (imágenes fuertes)

Un video obtenido por el Nuevo Herald en agosto del 2015 muestra el momento en que agentes de policía del estado Aragua, en Venezuela, matan a sangre fría a un presunto delincuente. En el video se ven también los cadáveres de otras personas. Advertimos que el momento del disparo y muerte del hombre es una imagen fuerte y podría incomodar a nuestros lectores, pero la importancia del video amerita su publicación.

Mejías, quien fue llevado esa tarde en un jeep de los militares, es uno de los 12 jóvenes que fueron encontrados este mes en fosas comunes en lo que está siendo llamado como “La Masacre de Barlovento”.
Los jóvenes habían sido interceptados por militares durante una operación de las OLP, programa emprendido por el régimen de Nicolás Maduro para enfrentar a la delincuencia en uno de los países más peligrosos del mundo.

“Estos 12 muchachos no presentan prontuario policial. No tienen ningún tipo de antecedentes penales, e incluso, a uno de ellos (Mejías) lo agarraron cuando estaba trabajando en el campo”, resaltó Buada Blondell.
“Pero incluso de haber sido cierta la versión de que eran delincuentes. Tampoco se justifica lo que pasó”, agregó.
Lo que ocurrió fue que los jóvenes fueron ejecutados extrajudicialmente mientras se encontraban en cautiverio, incluso mostrando señales de tortura, como es el caso del propio Mejías.

Según los familiares, las víctimas habían sido detenidas por los militares entre los distintos pueblos de la zona y luego fueron trasladados hasta una vivienda, ubicada en la localidad de El Café, que sirve de centro de operaciones para los militares.
Sus cuerpos fueron encontrados seis semanas después, en dos fosas distintas excavadas por la zona.
Hasta el momento, 11 integrantes del ejército fueron expulsados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana por su presunta participación en los asesinatos y están siendo investigados por la fiscalía.
Entre los expulsados se encuentra un teniente coronel, un mayor y varios sargentos, que formaban parte de una unidad que había sido enviada hasta la región de Barlovento para tratar de contener la situación en la zona.
Pero muchas de las redadas emprendidas bajo las OLP han terminado convirtiéndose en operaciones de exterminio, donde grupos conformados por docenas de soldados y policías salen a capturar bandoleros que luego son presentados a la opinión pública como “delincuentes abatidos” durante enfrentamientos con agentes del orden.
Según un informe elaborado recientemente por las ONGs Human Rights Watch y Provea, más de 700 personas habían sido ejecutadas extrajudicialmente desde el lanzamiento del programa.
“Salen a matar ”, dijo desde Caracas Inti Rodríguez, coordinador de Provea, organización que vela por los derechos humanos en Venezuela.
La diferencia en este caso es que las víctimas de la Masacre de Barlovento no eran delincuentes, afirmó Gabriela Buada Blondell, enlace para los medios de comunicación de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, ONG que vela por la preservación de los derechos humanos y que ha mantenido contacto con los familiares de las víctimas.
“La verdad es que Barlovento está tomada por las bandas. Esa es la realidad. En varios sectores de esa región, son las bandas la que están ejerciendo el control territorial”, explicó el periodista e investigador especializado en criminalística, Javier Ignacio Mayorca.
“La vía hacia oriente está tomada por el hampa. En Barlovento, en la troncal 9, es una zona que no es circulable después de la 6 de la tarde. Y las empresas que aún envían mercancía hacia oriente, les están instruyendo a sus conductores que bajo ningún concepto se detengan en la zona, aunque sea de día”, agregó.
Mayorca cree que las autoridades, en su desesperación por tratar de retomar el control de la zona, está ahora enviando a militares sin entrenamiento en labores policiales, con instrucciones de salir a eliminar al hampa militarmente.
Cortesía El Nuevo Herald

"¡Oferta, oferta! ¡Llévatelos a 100 bolívares!": el drama de las niñas venezolanas obligadas a prostituirse para comer

Humberto Matheus Niñas wayuu La policía calcula que 20 menores de edad practican la prostitución en el casco central de Maracaibo, al Occidente de Venezuela.
Mariela, una indígena wayuu de 14 años, grita a todo pulmón a las 11:00 de la mañana, frente a uno de los 20 camiones de transporte de carga parqueados en la redoma del Mercado Los Plataneros de Maracaibo, al occidente de Venezuela: «¡oferta, oferta! ¡Llévatelos a 100 bolívares!».
Su boca luce un labial rojo. Viste un short de jean ajustado y una franela del Real Madrid de imitación con la dorsal del mediocampista alemán Tony Kroos. El voceo no eclipsa su coquetería.
Le pagan 4.000 bolívares diarios por acomodar y vender los frutos amontonados en las plataformas de los vehículos, cuenta con timidez y desconfianza ante la prensa. Afirma, con su madre atenta a la conversación a dos metros de distancia, que cursa estudios de bachillerato.
Cuerpos de seguridad, comerciantes y vendedores ambulantes, sin embargo, dan por sentado que ella y al menos 20 adolescentes más ejercen otro oficio eventual en el casco central de la ciudad: la prostitución.
La policía zuliana detiene, en promedio, a 10 mujeres a la semana por meretricio en el mercado y sus adyacencias, una zona populosa de la segunda ciudad de mayor demografía en Venezuela.
Cuatro de ellas generalmente son menores de edad y en el grupo siempre hay una indígena, confirma Daniel Noguera, jefe del comando del Cuerpo de Policía Bolivariana del Estado Zulia que resguarda la zona.
Los operativos generalmente culminan con la liberación de las muchachas tras una charla de orientación.
Mercado 24 horas
El mercado marabino opera a cielo abierto las 24 horas. En él, reinan la mugre, el barro y el calor de 36 grados de los últimos días de octubre. Apenas uno de sus costados tiene una cerca de ciclón, a punto de colapsar. Del otro lado, ni existe.
Camiones entran, surten y salen en un contexto maloliente. Niños aborígenes recorren el lugar, andrajosos, mendigando. El paisaje afeado no desalienta a los depredadores sexuales ni a sus víctimas.
Kelvin Rincón, desmontador y vendedor de plátanos desde hace 14 años, da fe de ello en términos coloquiales. «Esas chamitas (muchachas) están acá a cualquier hora. Esto es un desastre. Ellas venden café o plátanos, pero comienzan a tocarte, a decirte marisqueras (tonterías). Se las cogen (follan) dentro de los camiones«.
Buhoneros, como Ilse Cruz, de 57 años, vendedora de café, confirman que la intimidad en Los Plataneros raya en el libertinaje. Ocurre generalmente dentro de los vehículos; también se concreta en tarantines con paredes de zinc o en apartamentos contiguos.
Oswaldo Márquez, presidente de la Asociación de Comerciantes del mercado, denuncia que en el lugar cunden no solo la prostitución, sino además robos, el alcoholismo y la drogadicción en al menos un centenar de niños y niñas, la mayoría de ellos pertenecientes a etnias aborígenes venezolanas.
Cerca de 35 % de los jóvenes venezolanos experimentan su primer coito entre los 12 y los 18 años, según el estudio Indicadores de Anticoncepción en Latinoamérica de BSP y el Estudio Comparativo 2000-2007 Mexfam.
Humberto Matheus Niñas wayuu La crisis económica agrava la prostitución infantil en sitios clandestinos de Venezuela, apuntan antropólogos, legisladores y defensores de derechos de menores.
En la cultura wayuu no existe una transición entre la niñez y la adultez, explica Mauro Carrero, antropólogo, por lo que no puede hablarse de sexualidad precoz. Incluso existe una tradición llamada ‘el encierro’, donde las adultas introducen a las jóvenes recién desarrolladas a sus deberes como mujer y futura esposa.
«Para ellas, la virginidad no representa una preocupación moral, como en la concepción judeo-cristiana. En la actualidad, existe una presión adicional a la social, que es la crisis económica», apunta el profesor de la Universidad del Zulia.
Por hambre
Los cuerpos de las niñas wayuu y alijuna -término guajiro para el «no wayuu»- son moneda de cambio para obtener entre 1.000 y 2.000 bolívares, unos pocos plátanos o cualquier tipo de comida, atestiguan asiduos al mercado.
Semejante caoses reflejo del hambre y el abandono que padecen los indígenas en Venezuela, a juicio del diputado Virgilio Ferrer, integrante de la Comisión de Pueblos Indígenas de la Asamblea Nacional.
La Constitución de la República incluye un capítulo entero de salvaguarda de los derechos de los pueblos indígenas. Entre sus artículos 119 y 126 se procura el respeto a su organización social, económica y política, aunque tales normas son hoy letra muerta, según el parlamentario.
«Hay un total abandono desde el punto de vista social. Hay hambre, hay falta de empleo y educación. Hasta los padres de estas muchachas se hacen de la vista gorda», lamenta.
En Zulia, limítrofe con el este de Colombia, la desnutrición infantil roza el 20%, según reportes oficiales de la Secretaría de Salud.
El censo demográfico de 2011 reflejó que en Venezuela existen 415 mil guajiros, concentrados en su mayoría en los poblados zulianos de Mara, Guajira y Almirante Padilla, donde la malnutrición supera el 30%.
Jhonny, un hombre menudo de 54 años que funge de carretillero en Los Plataneros, coincide en que los males sociales que se exhiben en la zona céntrica de Maracaibo, tienen una sola génesis: el hambre. «Esto es horrible. A veces veo a los chamitos (niños) comiéndose los plátanos podridos que dejan los camioneros«.
Investigaciones de la Universidad del Zulia, como la de la socióloga y profesora Natalia Sánchez, revelan que la pobreza lacera a 80% de los 3.704.000 habitantes de habitantes en la región. «Hace diez años ese indicador estaba en 55%. Y hoy más del 35% de esa pobreza general es extrema».
Organismos del Estado, como la Fundación Niño Zuliano y el Consejo de Derechos del Niño, Niña y Adolescente, realizan operativos de «abordaje» eventuales en el mercado. Pero las casas de abrigo, donde el gobierno alberga a los menores con peor estatus social y familiar, no dan abasto.
Los actos íntimos con menores de edad en el mercado Los Plataneros se tranzan entre 1.000 y 2.000 bolívares -dólar y medio según la tasa del mercado paralelo.
Jonathan Perozo, abogado del consejo municipal de derecho del menor, admite que casos como el de Los Plataneros abruman las capacidades de las instituciones venezolanas. «Estamos limitados en cuanto a herramientas de trabajo. Hay poco presupuesto y falta de insumos», se sincera.
Dos cervezas y «venga»
Dos hombres de 40 y tantos años muestran una franqueza obscena mientras se refugian bajo el paraguas del puesto de Wilmer Jiménez, quien vende jugos de naranja a 300 bolívares en Los Plataneros. Hablan de una jovencita que cruza el mercado luciendo una minifalda.
«Invité a esa culoncita y me dijo que sí. Tiene 15 añitos. La llevé al Gran Bazar -un centro comercial cercano-, le ofrecí dos cervezas y ‘venga».
Ambos se ríen del crimen.
Mariela, la joven wayuu de casaca madridista, insiste en que no pertenece a la estirpe que intercambia sexo por bienes varios. La carcajada de una adolescente la interrumpe. Retoza con un muchacho sobre el techo de uno de los camiones modelo 350. Se hacen cosquillas, se toquetean.
Otra chica introduce medio cuerpo en la cabina del mismo vehículo, dejando la puerta entreabierta mientras trata de pactar un encuentro con el chofer.
Mariela se les acerca, alza la voz, aunque no ofrece su producto, como más temprano. Esta vez clama para advertir a sus amigas de la presencia de la prensa: «¡Hey! Miren que no saben quién las está viendo».
Ríe, mientras las señala. Las acusa, con picardía.
Y remacha su defensa.
«Hay algunas chamas que sí lo hacen… pero yo no soy de esas».
BBC Mundo

El ejército de Nicolás Maduro, dividido

La actual crisis de Venezuela, la falta de alimentos, medicamentos y demás, ha conseguido el descontento del pueblo y hasta se ha hecho eco a nivel internacional sobre todo luego de las declaraciones del líder militar de la revolución Diosdado Cabello, compareció en televisión para cargar contra la oposición y el revocatorio, hablar de golpes e invasiones y, sobre todo, desmentir que el ejército esté molesto o dividido ante la voraz crisis económica y la conflictividad social y política que sufre Venezuela. «Quien se meta con un soldado se está metiendo con todos. La Fuerza Armada Nacional Revolucionaria (FANB) está más unida que nunca, más revolucionaria, más chavista que nunca», dijo. 
Cabello fracasó: no convenció a nadie. El todopoderoso vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) incluso se vio forzado a reconocer la existencia de oficiales «en condición de descontento».
«Fuerte rechazo interior de las Fuerzas Armadas ante el decreto del estado de excepción. Consideran como manipulación jurídica para evadir responsabilidades», escribió Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea, en su cuenta de twitter. Una vez más ha sido el dirigente socialdemócrata el encargado de desvelar las interioridades de una cúpula militar que hoy parece una jaula de grillos. Pese a tratarse de un mundo donde los códigos de silencio son una orden de obligado cumplimiento, Allup accede a información de primera mano gracias a antiguos mandos de la IV República, cuyos hijos ocupan hoy distintos puestos en el escalafón militar.
Dos fuentes militares consultadas por EL MUNDO han confirmado «malestar» en distintos niveles más allá de unos altos mandos alineados con el poder revolucionario. Las filas prietas de la cúpula están más desordenadas en el resto de las Fuerzas Armadas, ante el órdago lanzado contra una oposición empeñada en llevar a cabo un referéndum revocatorio contra Nicolás Maduro.
Al frente del «cogollo madurista» (como le denomina la oposición) se sitúa el general Vladimir López Padrino, ministro de Defensa. Y junto a él Néstor Reverol, comandante de la Guardia Nacional, y la mayoría de los jefes de las Zodis (regiones estratégicas de Defensa). Al menos 20 de estos militares han protagonizado arengas públicas para defender el chavismo, desde el mayor general Antonio Benavides, el general de división Jesús Suárez Chourio o el general de brigada Enrique Pietro Ochoa.
Junto a ellos una decena de gobernadores, como Francisco Arias Cárdenas (Zulia), José Vielma Mora (Táchira) o José Luis García Carneiro (Vargas), y varios ministros, desde Gustavo González (Interior) a Luis Motta Domínguez (Energía Eléctrica), protagonista del racionamiento eléctrico que sufre Venezuela.
El jefe del Parlamento añadió que Diosdado Cabello ha apuntalado su poder militar imponiendo a su primo Alexis Rodríguez al frente de la Zona Operativa de Defensa Integral de Caracas y desplazando a generales que estaban por delante por antigüedad. Si Maduro confirma este nombramiento, el primo de Cabello sería el encargado de planificar la represión contra la oposición.
Un pulso palaciego que no es casual: la actuación de la Guardia Nacional durante la marcha del pasado miércoles sorprendió a los opositores. Los militares se mostraron mucho más cautos en la represión que la Policía Nacional Bolivariana. Fue precisamente uno de sus agentes quien agredió al gobernador Henrique Capriles lanzándole gas pimienta a los ojos.
¿Y el resto de los pesos pesados de las FANB? El general Miguel Rodríguez Torres, ex ministro de Interior que se propone como alternativa a Maduro dentro de la revolución y que es considerado el «hijo favorito» de Chávez en el seno de las fuerzas armadas, señaló aUribe como enemigo número 1 de Venezuela, pero no se pronunció sobre el decreto de estado de excepción. Un buen número de oficiales ven con buenos ojos el liderazgo del que también estuvo al frente de los servicios de Inteligencia del estado.
En las últimas semanas se han aireado otros enfrentamientos internos dentro de las FANB. El caso más señalado tiene como protagonista al mayor general Hebert García Plaza, ex ministro de Maduro y uno de los militares más próximos a Chávez, acusado de estar detrás de un pronunciamiento militar programado para el 15 de mayo.
Otro que ha saltado a la palestra pública es el poderoso comandante Clíver Alcalá Cordones, quien ha lanzado acusaciones de corrupción muy graves contra los generales Rodolfo Marco Torres y Carlos Osorio, ministro y ex ministro de Alimentación, respectivamente. «La guerra económica realmente existe, pero la generamos desde dentro del Gobierno», sorprendió el domingo Alcalá, rompiendo la retórica oficialista para explicar el desmoronamiento económico que sufre Venezuela. Incluso fue más allá al reconocer la posible derrota en un revocatorio.
Este militar forma parte de la lista negra del Departamento del Tesoro de EEUU, acusado de establecer una ruta para el intercambio de cocaína por armamento.
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