Por Joaquin Pérez Rodríguez.


Bernie Sanders parecía tener una buena posibilidad de conseguir la candidatura demócrata cuando comenzaron las internas. Ganaba en New York y en California. En Florida estaba dando la pelea. Venía de ganar en Iowa mientras su contrincante de más peso, Joe Biden, no lograba despegar.

¿Cómo comenzó la debacle de Sanders?
Pero la debacle de Sanders comenzó cuando el domingo 24 de febrero, en el programa “60 Minutes” del canal CBS, comentó sobre la revolución cubana que “sería injusto decir que todo es malo”. Bastó esa frase para que la maquinaria propagandística de la campaña del presidente Trump magnificara la frase y lo acusaran de procomunista.El mundo latino de la Costa Este se hizo eco inmediatamente del planteamiento. Los ataques se multiplicaron y Sanders pasó a ser de socialista sueco a comunista cubano.

Skyrocket
La candidatura de Biden se disparó.

Muchas otras cosas pasaron, que volcaron la balanza hacia el precandidato Biden y su campaña, que ni dinero suficiente tenía, despegó como un cohete. Superó a Sanders por 30 y 40 puntos de ventaja en primarias ulteriores y logró la candidatura demócrata. Fue un triste final para Sanders, que perdió con Biden mucho peor que con Hillary. En todo su equipo no hubo nadie que le aconsejara no tocar el tema Cuba, porque ese tema destruye campañas y acaba con personalidades.

biden
De una candidatura en cuarto lugar de las primera primarias, pasa a ganador.

Reagan mondale
Mondale ganó el debate pero perdió las elecciones.

Los errores que no deben cometerse en las campañas políticas.


La Florida es un estado bisagra, que a veces vota demócrata y a veces republicano. A veces vota por un candidato a presidente de un partido y por un candidato a gobernador de otro. Y en la Florida oler a fidelismo o a chavismo es mortal.

El dogma de los temas tabúes no es solamente de Florida. Durante el primer debate presidencial entre el presidente Reagan y Walter Mondale sucedió algo importante. Reagan se jugaba la reelección y, cuando quiso rematar su presentación se quedó en blanco. No lograba conseguir la frase. Quedó como un viejito desorientado y sin memoria. Todos hablaban del desastre de Reagan en ese primer debate. Sin embargo, Mondale había dicho algo que a la larga lo perjudicaría mucho más. Dijo más o menos: “para pagar el endeudamiento que Reagan ha creado tendré que subir los impuestos”. Y eso es algo que, un candidato que quiera ganar, no puede decir en los Estados Unidos. Los votantes en esas cosas no son razonables. Mondale lo reconoció cuando comentó después que había ganado ese debate, pero que allí había perdido la presidencia.

Trump fauci
El Presidente Trump se ha hecho el centro de la publicidad durante la pandemia.

El Presidente ha utilizado su presencia en los medios como parte de su campaña. Esto puede ser muy peligroso.


La actuación al frente de la crisis del coronavirus 19 ha sido tan mala para Trump que, en un plazo de 2 semanas, la apreciación de los electores pasó de muy buena a muy mala en ese lapso. Cayó de +22 hasta -11. Una pérdida de 33 puntos en un corto tiempo. Por la cobertura mediática diaria que el Presidente ha buscado, para aparecer como el adalid del triunfo contra la pandemia, si la percepción de la gente es que manejó bien la crisis, el triunfador absoluto sería él. Pero si todo termina en una catástrofe con miles de muertos, desempleados, y la economía termina en una contracción violenta, todo se le achacará a él. Y eso están diciendo las encuestas. Por eso no es extraño que su equipo de campaña esté regañado y con temor a perder.

Biden Cuba
El equipo de campaña de Trump no perdió tiempo para acusa a Biden.

Ante una declaración de Biden sobre un tema caliente, los ataques comenzaron.


La campaña del presidente Trump sabe de esas cosas, y así como magnificaron el “comunismo” de Sanders, ahora quieren acusar a Biden de fidelista, porque eso le puede dar un triunfo en el estado de la Florida, que necesitan desesperada mente.

Biden, en una entrevista que le hicieron en la filial de Miami de CBS, dijo que reanudaría las relaciones con el gobierno cubano. Pero dijo más, explicó que de ganar las elecciones le exigiría al gobierno cubano que cumpliera los compromisos de apertura democrática, que eran parte de la política de Obama hacia la Isla. Dijo que aislar a Cuba, durante 50 años, no había dado resultado y que ahora tampoco lo estaba dando. Que mantendría las sanciones sobre personajes de los gobiernos cubano y venezolano, porque “reconocer no es dejar de sancionar”. Pero eso no se incluyó en la información. Se recalcó lo que convenía políticamente.

Inmediatamente Fox News y Breitbar News, empresas de comunicación muy comprometidas con la campaña republicana, comenzaron una campaña acusando a Biden de apoyo a los castristas y a Maduro.
La opinión pública está muy polarizada. La contienda está tan crispada que muchos votantes venezolanos y cubanos solamente escuchan que Biden es chavista y castrista y así lo toman. No leen, no se informan, no analizan.

los-dos-nuevos-portaaviones-de-eeuu-que-pueden-arrasar-corea-del-norte-en-minutos
El Portaaviones que nunca llegó.

Las acciones de esta administración han empeorado las cosas en Cuba y en Venezuela.


Realmente la política de Trump hacia Cuba no ha tenido trascendencia. No ha logrado presionar al chavismo, no ha cambiado el sistema interno en Cuba. Pero como contrapartida, no ha ayudado a los cubanos que huyen del sistema. Los paran en la frontera con México y los devuelven a Cuba. Y con los venezolanos ha pasado algo peor, les ha dicho que todas las opciones están sobre la mesa, que el portaviones está listo para viajar la próxima semana y, fuera de sancionar a ciertas figuras, no ha hecho más. La más fácil, la que tiene a la mano y ayudará de verdad a los venezolanos que no pueden trabajar y que corren el riesgo de ser apresados o deportados, el estatus especial, esa no la firma. No quiere hacerlo.

Veremos muchas cosas sucias en esta campaña, pero lo que más dolerá serán las promesas incumplidas. La desilusión de haber sido engañados y dejados en la estacada. Como Bahía de Cochinos fue para los cubanos, el portaaviones de la semana que viene será para los venezolanos. Lloverá y veremos.