Por Jesús Elorza / 12 de Julio de 2021

Los habitantes de San José de Barlovento en el estado Miranda, se mostraban extrañados al ver diariamente a una corpulenta joven caminar por sus calles, con rumbo al Estadio de Béisbol. Muchos se preguntaban, que hacia en ese sitio, si no era practicante del juego de pelota y no se la imaginaban agarrando un bate o cogiendo rollings. Quizás pensaron algunos, se había despertado en ella una repentina afición por el Softbol.

Pero, todas las dudas lejos de despejarse se acrecentaron al ver que la joven sacaba de su bolso unas grandes bolas de hierro y, en un círculo dibujado en el polvoriento campo de juego, comenzaba a lanzarlas. ¿Qué esta haciendo? se preguntaban los allí presentes.
Era Ahymara Espinoza, atleta que compite en la especialidad de Impulso de Bala y que ha representado al estado en eventos nacionales y al país incompetencias internacionales.

Al ser identificada la joven atleta, la confusión en la población de San José, se hizo más grande. Ya que esa muchacha, era una digna representante del deporte venezolano y nadie entendía el por que estaba entrenando en esa precaria instalación que era para el béisbol y no para el atletismo, además, desasistida de todo tipo de ayuda para el mantenimiento y desarrollo de sus planes de entrenamiento.

No se entendía, como una atleta que nos representó en los Juegos Olímpicos de Río 2016,que fue medallista de Oro en los Juegos Deportivos Bolivarianos 2013 y medalla de Plata en los Juegos Suramericanos 2018 y que cumplía su plan de entrenamiento en la Republica de Eslovenia con miras a los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, estuviera confrontando un total abandono por parte de la dirigencia deportiva del país.

A través de una serie de entrevistas, se pudo conocer que tuvo que regresarse de Eslovenia, desde hace aproximadamente nueve meses por que dejaron de pagarle a su entrenador y dejó de recibir la beca asignada que le permitía cubrir su estadía en ese país europeo.

Sin embargo, por encima de las dificultades, Ahymara continuó con sus entrenamientos en precarias condiciones, con la mirada puesta en la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio. Día a día y centímetro a centímetro, impulsaba la bala en busca de los 18 metros con 50 centímetros que era la distancia minima requerida para la participación en los juegos. Mientras tanto, los incapaces dirigentes deportivos brillaban por su ausencia y seguían con oídos sordos frente a los justos reclamos de la atleta.

El premio a la constancia, se hizo presente: Ahymara Espinoza, la joven de Barlovento “logró alcanzar la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2012” por estar incluida en las “35 mejores atletas del Ranking Mundial en Impulso de Bala” al haber obtenido 1.122 puntos producto de su actuación en los cinco eventos validos para el periodo 2020-2021.

Al conocerse ese anuncio, los incapaces dirigentes salieron al aire para llenarse la boca con sus falsos y demagógicos anuncios de la Generación de Oro o la de Somos Potencia. Además, no debe sorprendernos que lleven a la atleta al Palacio de Miraflores para la típica foto.

Mientras tanto, Ahymara sigue, con supremo esfuerzo e integral constancia, lanzando su bala contra los incapaces dirigentes gubernamentales y deportivos.