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Zadkiel Pereira asegura que tuvo suerte porque reconoce que pudo haberse convertido en una víctima más de las que han perdido la vida tras realizarse una cirugía estética en una clínica de belleza del sur de la Florida.
El venezolano de 32 años contó a el Nuevo Herald que se realizó una abdominoplastia (mejor conocida como tummy tuck) el lunes 20 de febrero en el centro Aphrodite Cosmetic Surgery Spa ubicado en el 365 W 49th Street en Hialeah.

Pereira explicó que escogió este centro cosmético tras la recomendación de una clienta que quedó contenta con su operación. Se terminó decidiendo cuando no encontró ninguna señal de alarma durante una búsqueda por Google y las redes sociales. “Me sentí un poco confiado porque alguien me lo recomendó”.
Además, no era la primera vez que el venezolano se realizaba una operación de este estilo. Se había realizado el mismo procedimiento un año antes por otro doctor en una clínica de Pompano Beach.

Tras pagar un monto de $3,200, Pereira llegó a Aphrodite ese lunes 20 a las 8 de la mañana junto a su madre y su pareja. Fue operado entonces por el doctor Mario Reyes Serrano y fue dado de alta a eso de las 12 del mediodía, especificó el hombre que es terapeuta en masajes.
Pereira dijo que el resto del día se la pasó en la casa y recuerda que se sentía muy débil, pero atribuyó este síntoma al hecho de que acababa de ser operado. Al día siguiente, comenzaron los problemas serios.

El venezolano que ha vivido en Estados Unidos los últimos 10 años, dijo que se despertó a eso de las 6 de la mañana sintiéndose aún más débil. Intentó levantarse de la cama para ir al baño, pero se desmayó.

Fue llevado en una ambulancia al hospital Jackson Memorial, donde llegó con la hemoglobina en 3.9, siendo el rango normal de 13.8 a 17.2. En los exámenes le descubrieron luego un hematoma en el abdomen y una hemorragia interna, por lo que tuvo que ser operado de emergencia y permaneció hospitalizado por cinco días. Aún no le ha llegado la factura de todo este procedimiento, pero se imagina desde ya que va a ser alta.
Lo que más le impactó a Pereira de toda la experiencia fue la indiferencia por parte de la clínica de belleza y el médico que lo operó. Contó que comenzó a contactar a Aphrodite Cosmetic Surgery tan pronto se desmayó pero las respuestas nunca lo dejaron satisfecho. Para empezar, el doctor Reyes no estuvo disponible para atenderlo por teléfono sino hasta la tarde, cuando ya llevaba varias horas hospitalizado.
Pereira además les pidió que les devolvieran su dinero y la respuesta fue no. “Haz lo que quieras”, es lo último que recuerda que le dijeron.

Ante estas alegaciones, el Nuevo Herald contactó al centro Aphrodite Cosmetic Surgery Spa que respondió en un correo electrónico lo siguiente: “El Dr. Reyes toma todas las precauciones médicas necesarias para garantizar la seguridad y el bienestar de sus pacientes. Cada procedimiento cosmético lleva consigo ciertos riesgos y posibles complicaciones”.
El comunicado indica además que el médico no puede discutir detalles específicos de la atención y tratamiento de cada paciente debido a leyes de privacidad.

De acuerdo con la misma página del centro, el doctor Reyes Serrano tiene más de 40 años de experiencia y se obtuvo su título de Medicina en 1970 en la Universidad de La Habana. Fue además profesor de Cirugía en el Hospital Calixto García. Emigró a Estados Unidos durante la década de los 90.
En el 2015, la Junta de Médicos del Departamento de Salud de la Florida sancionó a Reyes con una multa de $10,000, un periodo de prueba de un año y la orden de hacer 10 horas de un curso de Educación Médica Continua (CME) en abdominoplastia y liposucción por no mantener un adecuado y legible registro médico.
Esta sanción fue aplicada en consecuencia de una queja presentada por una persona no identificada que fue operada de una abdominoplastia el 5 de enero de 2011 en la clínica Sunset Cosmetic Surgery.

A más de un mes de la cirugía estética, Pereira se encuentra mejor aunque todavía sigue un tratamiento médico y no ha podido reincorporarse al trabajo. Asegura que no volverá a hacer una cirugía estética tras la terrible experiencia que ha pasado. “Para ellos no eres un paciente, eres un número”.
Mientras Pereira se estaba recuperando, varias mujeres también fueron víctimas por operaciones en centros cosméticos en el sur de la Florida en las últimas semanas. Ranika Hall de Kansas City murió tras un procedimiento quirúrgico para aumentar sus glúteos, en la clínica Eres Plastic Surgery, localizada en 1738 W 49 St, de Hialeah.
Menos de una semana después, Nikisha Lewis, de 32 años falleció de un paro cardíaco en el hospital Jackson Memorial, después de su operación en la clínica Spectrum Aesthetics. Crystal Call, de 31 años, y Shaberiya Hill, de 28 años, tuvieron además que que ser trasladadas de emergencia el 15 de marzo a un hospital tras haber pasado por una cirugía estética el mismo día en la clínica Seduction Cosmetic Surgery, en Aventura.