¿Qué debes saber?

 El mes de mayo es tal vez el más colorido del año en el calendario de los venezolanos y una de las celebraciones que lo protagoniza es la fiesta de la Cruz de Mayo que se celebra el tercer día de este mes, donde los colores de la herencia religiosa de la época colonial se juntan con el venezolanismo más vívido y actual.

Orígenes

La Cruz de Mayo es uno de los signos venezolanos y latinos en general con más auge cultural en la actualidad siendo así parte de la identidad de la región.

Todo esto se inicia cuando en la época de las colonias se llevaban a cabo las campañas de evangelización, y el mes de mayo era el idóneo para enviar a los peregrinos pues era el mes de la cosecha y aunque el idioma era un problema fundamental, este pasaba a segundo plano por medio de la música y un gran signo, en este caso «La cruz», se hacía el centro de la adoración de los colonos para con los locales.

El nombre de La Cruz de Mayo surge en este contexto y en la actualidad, se mantienen tradiciones de la época como las ofrendas y rezos pidiendo por los cultivos y por una buena temporada de lluvias. Incluso en el 2014 la celebración fue declarada como «Patrimonio Cultural de la Nación».

Significado del «Velorio de la Cruz»

 La razón histórica de lo colorido de esta celebración era que fuera más llamativo para los indígenas y afrocaribeños de la época, aunque también se dice que es para valorar y darle ánimo al mayor símbolo de la iglesia cristiana el cual es el crucifijo, los canticos, bailes y contrapunteos son para honrar y celebrar el «Santo sacrificio de Jesucristo». El hecho de que la celebración coincida con la temporada de lluvias es la causa de las ofrendas y peticiones por las cosechas tradicionalmente, y la inclusión de los tambores es un legado del proceso de mestizaje que nos dejan nuestras raíces africanas.          

 ¿Cómo se celebra?

Está fiesta religiosa relacionada estrechamente con el catolicismo y el cristianismo se caracteriza por su preparación de los crucifijos, desde el primero de mayo cada estado prepara altares en honor al recuerdo de «La crucifixión de Jesucristo» por medio de sus cofradías.

Cada altar consta de una gran cruz hecha de madera que es adornada con flores y telas coloridas, se realizan ofrendas con frutas y todo tipo de comida según cada región y la parte más importante son los cantos y los bailes tradicionales de esta fiesta acompañados por el ritmo de la mandolina, las maracas, el cuatro, la guitarra y los tambores que llenan las plazas y las iglesias de cada ciudad dando vida a las fulías, el contrapunteo de galerones, las malagueñas, el tono y los romances.

Cada estado hace una fiesta diferente

Esta fiesta se encuentra presente en casi todos los estados del territorio venezolano y cada uno tiene sus peculiaridades:

– En las costas aragüeñas de Choroní, se realiza una gran fiesta playera donde participa casi todo el pueblo en danzas y cantos al ritmo de los tambores que se vive en el malecón hasta el amanecer.

– Hacia el suroeste del país el Estado Bolívar es partícipe con sus numerosas ofendas de todo tipo, pues no solo se ora por las cosechas (las cuales son gran parte de la economía del estado), sino también objetos alusivos a la ganadería y la pesca en la región.

– Hacia la capital del país, Guatire, estado Miranda hace presencia con «los tambores más fuertes del país», según se dice tradicionalmente, los bailes no son lo más común aquí pero los canticos y el fuerte retumbar de los tambores le dan vida a la fiesta en este lugar.

– En Anzoátegui, Barcelona hace del contrapunteo de galerones el característico toque de picardía a la celebración traída por los «Franciscanos».

Escrito para Bienvenidos Venezolanos por Luis Cedeño, 15 de mayo de 2022.